Nuevamente, el sector financiero en la mira

La Comisión del Comercio de Futuros de Estados Unidos (CFTC por su sigla en inglés) anunció a través de un comunicado de prensa fechado el pasado 2 de abril que el Royal Bank of Canadá será acusado de lavado de activos. Según la entidad estadounidense el ilícito se habría presentado por medio de falsos negocios.

 


 

 

Vuelve y juega

Preocupa sobremanera que las entidades del sector financiero sigan siendo acusadas de lavado de dinero por parte de organismos encargados de la regulación. Basta con recordar que en Colombia en el mes de enero funcionarios de la Fiscalía General de la Nación detuvieron a los empleados de dos empresas comisionistas de bolsa y un reconocido banco por sus presuntos vínculos con una red dedicada al lavado.

En el panorama global, sobresalió hace algunas semanas la multa que la Autoridad de Servicios Financieros del Reino Unido le impuso al banco Coutts por fallas en los controles a las PEPs y el cierre de una cuenta del Vaticano por parte del JP Morgan debido al deficiente nivel en sus medidas preventivas del blanqueo.

Ahora el turno es para el Royal Bank de Canadá (RBC), el cual fue demandado por la Comisión de Comercio de Estados Unidos ante una Corte Federal del Distrito de Nueva York. Según la autoridad estadounidense, el Royal Bank habría lavado cientos de millones de dólares por medio de contratos comerciales falsos.

 

Tipología

Según la CFTC, el banco ‘‘ocultó deliberadamente información y presentó declaraciones falsas’’ a la bolsa electrónica de futuros One Chicago y a CME Group Inc. (la entidad que ejerce la función de cumplimiento para One Chicago).

El RBC realizó, entre junio de 2007 y mayo de 2010, operaciones comerciales de futuros mediante OneChicago LLC por cientos de millones de dólares. De acuerdo a la acusación de la CFTC dichas transacciones estarían constituidas por operaciones ilegales no competitivas, ventas ficticias y ventas destinadas al lavado. El comunicado de la CFTC agrega que el fraude del Royal Bank de Canadá ‘‘habría sido diseñado como parte de una estrategia para obtener lucrativos beneficios fiscales canadienses por la tenencia de títulos de algunas empresas públicas en sus cuentas en Canadá y offshore’’.

 

 

Adicionalmente se conoció que, por lo menos desde 2005, el RBC le habría ocultado información a CME Group (encargado de la función de cumplimiento de One Chicago). Según la CFTC, el Royal Bank de Canadá declaró falsamente que sus operaciones comerciales se llevaron a cabo en condiciones de competencia leal, ocultando el hecho que todo hacía parte de una estrategia de altos funcionarios para obtener los beneficios fiscales y lavar dinero.

Por último, la CFTC aclaró que la demanda ‘‘busca multas monetarias y una orden judicial permanente contra violaciones adicionales de la Ley del Mercado de Commodities por parte del RBC’’.

 

Respuesta del RBC

A su turno, el Royal Bank of Canadá aclaró mediante un comunicado de prensa que la CFTC ha estado al tanto de las operaciones cuestionadas desde el año 2005 y que éstas se realizaron de acuerdo con los términos de mercado, regulaciones y procesos, razón por la cual ‘‘es absurdo pretender decir ahora que las operaciones eran ficticias o buscaban lavar dinero. La demanda no tiene mérito’’.

Por otra parte, señaló que ‘‘todas las operaciones en cuestión fueron suscritas por entidades independientes al RBC, con la intención de establecer posiciones genuinas y de buena fe, basadas en la orientación de cumplir con el reglamento de la CFTC’’.