Infolaft conversó en exclusiva con Ricardo Gil, coordinador del Proyecto Gafilat-Unión Europea, quien explicó cómo se medirá la efectividad en el marco de la cuarta ronda de evaluaciones de Gafilat. Sin lugar a dudas, este es un artículo de lectura obligatoria para todas las autoridades encargadas de combatir el LA/FT en cada uno de los 16 países miembros del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat).

 

Componente de efectividad

Efectividad, esa será la palabra clave de la cuarta ronda de evaluaciones que el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat) inició en septiembre de 2014 y por medio de la cual examinará a profundidad los sistemas de prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo de sus 16 países miembros.

De acuerdo con Ricardo Gil, coordinador del Proyecto Gafilat-Unión Europea, las visitas a los países se centrarán en un 80% en la efectividad, aunque aclara que no se dejará de lado el componente de evaluación técnica que ya se tenía, es decir, revisar los marcos legal y operativo, las instituciones participantes en la prevención LA/FT, si existe una UIF y cuáles son sus potestades, y si los delitos están bien tipificados, entre otras.

Gafilat viene realizando, antes de la visita oficial de los evaluadores, una visita de preevaluación por medio de la cual le plantea a las autoridades del país cómo será el proceso y la posibilidad de entregar recomendaciones, e incluso les brinda actividades de apoyo (que se vienen instrumentando a través del Proyecto Gafilat-UE) para que lleguen de la mejor forma a la evaluación. ‘‘A nosotros no nos interesa maquillarnos para salir lindos en la foto, lo que nos interesa es combatir el crimen organizado, ser más eficaces y que los países vean que la evaluación –con expertos que vienen de afuera- les va a dar herramientas para ajustar sus sistemas’’.

Según Ricardo Gil, está previsto que el proceso de evaluación dure aproximadamente un año y se iniciará con un intercambio de información, tal y como se hizo en las anteriores rondas, razón por la cual, al momento de la visita, el cumplimiento técnico ‘‘ya debería estar razonablemente considerado’’. El coordinador reconoce que medir la efectividad es todo un desafío y ‘‘es un proceso que estamos discutiendo, (…) las primeras evaluaciones nos van a dar un poco el aprendizaje’’.

 

No habrá raceros diferentes con países en listas Gafi

Las denominadas listas negra, gris oscura y gris clara del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) son un proceso distinto a las evaluaciones que realiza Gafilat.

Cuba, por ejemplo, salió de la lista gris clara en octubre de 2014, pero la evaluación de Gafilat sigue su curso. ‘‘Lo que sí es evidente –reconoce Gil- es que los esfuerzos que ese país hizo para salir de la lista serán valorados en la evaluación (…)’’.

 

Acerca de los equipos

Para cada evaluación la Secretaría Ejecutiva de Gafilat pide a los distintos países miembros que nombren funcionarios que hayan hecho la capacitación y que estén dispuestos a invertir tiempo, ‘‘ya que la evaluación es muy exigente no solo para el país, sino para el evaluador. Hay que estudiar mucho, hay que prepararse mucho, son varios meses de trabajo intenso’’.

El total de personas capacitadas para evaluar a los países, tras el taller que se realizó en Bogotá en noviembre, oscila entre 120 y 140, las cuales vienen de los 16 países miembros de Gafilat.

 

Ricardo Gil. Foto por Unodc

 

El equipo básico de la evaluación a cada país estará conformado por cuatro evaluadores, de los cuales dos tendrán la tarea de evaluar el sistema financiero, otro evaluará los aspectos jurídicos y uno más se hará cargo de evaluar la operatividad. Sin embargo, ese es el número mínimo y además se contempla la participación de otros representantes nacionales. Durante las visitas también se prevé que participarán delegados de la Secretaría Técnica de Gafilat y algunos representantes de organismos observadores.

Al final de la visita y de las revisiones todo el equipo debe discutir el informe final, proceso en el cual también se tendrá en cuenta al país evaluado. Ese informe es analizado luego por un equipo revisor y finalmente presentado al Pleno de Representantes, el cual debe aprobarlo definitivamente.

 

¿Efectividad es sinónimo de sentencias?

Según Ricardo Gil, habrá un peso importante del número de sentencias por casos de lavado de activos y financiación del terrorismo, aunque las evaluaciones no serán simplemente análisis cuantitativos. ‘‘Por ejemplo, un país puede decir que tiene 150 sentencias, pero también queremos saber de qué delitos provienen los fondos lavados, porque puede pasar, y nos pasa en muchos países y es una gran preocupación, que tenemos muchísimas sentencias por fondos provenientes de narcotráfico –la gran mayoría- pero pocas por fondos provenientes de la corrupción. Si mi análisis de riesgo país me dice que tengo problemas con la corrupción, pero no tengo sentencias, ahí tengo que ver que algo no me está funcionando bien’’.

En este mismo sentido, el experto expone el siguiente ejemplo: es como si un país dijera que tiene 5000 ROS, pero puede haber unos sectores que reportan mucho y otros que no reportan nada, o que de los 5000 ROS solo 10 son judicializados y por eso se tendrá en cuenta un importante componente de calidad.

Otro aspecto que se tendrá en cuenta por parte de los evaluadores es si dichas sentencias por lavado de activos solo afectan a los ‘peones’ y no alcanzan a los dueños, a los líderes, abogados o contadores de las organizaciones. En consecuencia, la simple emisión masiva de sentencias no necesariamente significará la robustez y eficacia de un sistema.

En síntesis, Gil reconoce que el tema de efectividad tiene un componente de números, pero también de análisis, el cual debe ser realizado por el evaluador en el marco del mapa de riesgo país. Es por ello que son los países quienes deben decir cuál es su contexto (ubicación geográfica, momento histórico, incidencia de qué grupos criminales, entre otros) y qué medidas tomó para enfrentar el delito y mitigar los riesgos. La tarea del evaluador será identificar si las medidas fueron o no razonables de acuerdo con la realidad de la jurisdicción.

Quizá uno de los aspectos que hace compleja esta tarea es que no todos los 16 países miembros de Gafilat tienen su mapa de riesgo. Según Gil, ‘‘algunos [países] empezaron hace tiempo. Los primeros fueron Uruguay y Perú, y hay varios que lo están implementando actualmente, por lo que seguramente, llegado el momento de su evaluación, todos los países habrán cumplido con este objetivo’’.

Aquellas jurisdicciones que no cuentan con un mapa de riesgo están recibiendo apoyo de Gafilat y del Proyecto con la Unión Europea (que recientemente organizaron un taller sobre Evaluación Nacional de Riesgo para representantes de los 16 países), y de organismos como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

¿Qué se ha hablado del financiamiento de la proliferación de armas?

El experto señala que este es ‘‘un tema nuevo donde realmente estamos incorporando los aspectos normativos. De lo que se trata es que los países suscriban las Resoluciones  de Naciones Unidas y después  analicen sus  riesgos y vulnerabilidades’’.  

Gil sostiene que muchas veces un país dice: ‘‘yo no tengo terrorismo y no tengo casos’’, pero así como el tema de financiación del terrorismo contempla que los fondos puedan pasar por un país que no tenga una organización o célula terrorista operando en su territorio, la misma situación puede ocurrir con el financiamiento de las armas de destrucción masiva.

‘‘El tema para Gafilat no son las armas, sino la financiación de las armas y eso de alguna manera se incluye dentro de los nuevos estándares porque se pueden usar mecanismos similares [a la financiación del terrorismo] y las barreras preventivas pueden ser comunes. Ahí se mirará si el país suscribió los convenios y luego qué hizo para prevenir esos riesgos’’.

Sin embargo, la realidad es que los países en la actualidad están más enfocados en fortalecer sus sistemas de prevención LA/FT, mientras que la lucha contra el financiamiento de la proliferación de armas hasta ahora se está interiorizando.