El dorado, una de las haciendas de Francisco Cifuentes Villa, el piloto de Pablo Escobar asesinado en 2007, habría sido usada para encubrir una millonaria operación de lavado de activos producto de la corrupción.

La hacienda de 1.200 hectáreas se extiende por las riberas del río Cauca, en el municipio Cáceres (Antioquia) aparece en la mitad de un millonario negocio a través del cual la firma brasileña Odebrecht le giró la coima a Otto Nicolás Bula en Colombia.

Quien primero habló de su existencia fue el capitán Gustavo Urrego Contreras, dueño de la firma Aerocharter Andinan y también representante legal de las firmas panameñas Aviación Helicontinente S.A y Coast Helicopter Inc., las cuales recibieron giros por USD $ 511.000 dólares (1.500 millones de pesos) del departamento de operaciones estructuradas de Odebrecht.  

Esta es apenas una porción de los USD $ 4,6 millones que la firma dice haberle entregado al exsenador Bula como comisión de éxito por acomodar la entrega del otrosí Ocaña-Gamarra y otras concesiones en favor de Odebrecht.

A pesar de que salta a la vista que es un porcentaje menor dentro de todo lo que pudo recibir el exsenador, es una pedazo de la historia que comienza a contestar varios interrogantes respecto a dónde fue a parar el dinero que recibió Bula por girar la contratación de megaobras de infraestructura en Colombia a favor de la firma brasileña.  

El tema tiene respondiendo ante la justicia al exvicepresidente de la ETB Federico Gaviria, quien fue condenado a 31 meses de cárcel por el ‘carrusel’ de las ambulancias de Bogotá, pero que mantiene excelentes relaciones con poderes empresariales y políticos.

“Me dijo que era un negocio transparente y que no me metería en ningún problema”, le explicó el capitán Urrego a la justicia, cuando fue interrogado. Su versión, a la que hoy le estaría dando credibilidad la Fiscalía, hace referencia al momento en que César Hernández, el capturado excontralor delegado para la responsabilidad fiscal de Medellín, le pidió el favor de realizar las transacciones.  

“Él me dijo que el dinero era el pago de una asesoría jurídica y una comisión de una venta de una propiedad en Colombia. Después me enteré que era un señor Federico Gaviria que había comprado esa propiedad, era de una finca en Cáceres (Antioquia), llamada El Dorado”.  

Este predio pasó a ser propiedad de Francisco Iván Cifuentes Villa, el piloto de Pablo Escobar y posterior socio de la Oficina de Envigado, que terminó asesinado en 2007 en Villa Aurora, una finca ubicada a pocos kilómetros de El Dorado.

El ente acusador ya logró unir todas las piezas sueltas de esta investigación y el resultado viene acompañado por varias capturas, la más esperada, la de Federico Gaviria, quien es señalado como la persona que tras bambalinas estructuró el contrato de Ruta del Sol tramo dos. En una audiencia que se hizo a puerta cerrada para no entorpecer la investigación, fue imputado ante un juez 23 de control de garantías. Es así como el otrora socio y vecino del exsenador Otto Bula tiene una nueva cita con la justicia para responder por otros presuntos delitos. 

(Nota agregada de Semana)