Según informó El tiempo, hace un par de semanas, directivos de Efectivo Ltda. (Efecty), le tuvieron que entregar a la Superintendencia de Sociedades parte de su contabilidad privada.

 

El ente de control les dio un plazo perentorio para que revelen de manera detallada el nombre del emisor, valor, concepto y fecha de pago todas las facturas que aparecen relacionadas en el expediente que la Fiscalía les tiene abiertos por el movimiento ilegal de al menos 4,5 millones de dólares de excedentes de la empresa. Según el ente acusador, las facturas fueron usadas para sacar el dinero a través de la firma panameña Mossack Fonseca.

Mientras avanza el proceso en la Fiscalía, la Supersociedades quiere establecer qué empleados de Efecty participaron en el manejo de esos giros.

Además, se quiere establecer los efectos que esa señalada ‘trampa fiscal’ tuvo en la contabilidad y en la situación financiera, administrativa, jurídica y contable de la empresa de giros.

Queremos saber si han entregado información contable real o manipulada a los entes de control”, explicó un investigador y  agregó que también se les pidió entregar la matriz de riesgos de lavado de activos que la ley le exige.

La solicitud de la Súper incluye un pronunciamiento expreso de Luz Mary Guerrero, principal accionista y representante legal de Efecty, y de Jorge Humberto Sánchez, revisor fiscal de Efecty y de Circulante, sobre todas y cada una de las afirmaciones que el fiscal del caso ha hecho sobre su presunta conducta delictiva.

Especialmente, les piden que aclaren si falsificaron su contabilidad y si manipularon las declaraciones de renta presentadas a la Dian.

Además, la defensa de Luz Mary Guerrero ha insistido en que el episodio que hoy la tienen con prisión domiciliaria no es más que una presunta irregularidad del orden tributario que ya fue subsanado con las multas  y se descarta de plano el lavado y enriquecimiento ilícito, porque la plata que se movió irregularmente proviene del negocio legal de sus empresas.

No obstante, para la Fiscalía es claro que una cosa es la evasión fiscal y otra, la falsedad documental. El tema penal ya está en manos de una juez. El contable quedó en manos de la Súper, que evalúa si impone sanciones.