El fiscal general, Néstor Humberto Martínez, presentó el pasado jueves, ante la Secretaría del congreso, un documento de 70 páginas con el encabezado: “Por medio del cual se adoptan medidas en materia penal en contra de la corrupción”, con el cual busca romper el vínculo perverso entre contratistas y políticos en elecciones».

Con el fin de poner al mismo nivel de gravedad penal los delitos de corrupción con los de narcotráfico o crimen organizado, el fiscal cree necesario crear nuevos tipos penales. Por esta razón, propone, por ejemplo, tipificar el concierto para delinquir agravado respecto a los actos concertados para esquilmar el erario; penalizar la omisión de denuncia cuando los particulares no adviertan a la Justicia de actos de corrupción de los que tengan conocimiento; y sancionar a los testaferros que se presten para ocultar bienes o dinero procedente de la corrupción.

Otra idea que desde ya genera inquietud es la de castigar a contadores, abogados, revisores fiscales y jefes de control interno que presten sus servicios para evitar la identificación o rastreo de propiedades y dinero mal habido, o que omitan reportar a la Unidad de Análisis Financiero (Uiaf) operaciones inusuales o sospechosas. “De no hacerlo estarán expuestos a penas que van entre los tres y seis años de cárcel”, dice el proyecto.

La Fiscalía, en la exposición de motivos del proyecto, sostiene que en 2017 han crecido en 14 por ciento las denuncias por actos de corrupción, y estima que –de acuerdo con Transparencia por Colombia– este desangre se traduce en 9 billones de pesos perdidos anualmente, es decir, el 1,6 por ciento del producto interno bruto. Esas abrumadoras cifras y la seguidilla de escándalos explican por qué hay una auténtica cascada de iniciativas para combatir la corrupción.

De hecho, varias de las consideraciones contempladas en el texto del fiscal aparecen, de una u otra manera, en otros proyectos de ley presentados por la coalición de gobierno y por el Centro Democrático desde la oposición. Incluso algunos puntos se cruzan con las medidas que propone el partido de los verdes a través de la Consulta Nacional Anticorrupción para la que están recogiendo firmas.

Así las cosas, el fiscal no quiere quedarse por fuera de la foto de los abanderados contra la corrupción, uno de los tópicos que promete ser elemento clave en la próxima contienda presidencial.

(Nota agregada de Semana)