Según el Canal Uno, al expresidente de Conalvias, Andrés Jaramillo, se le realizó una nueva imputación de cargos, esta vez por el delito de lavado de activos en calidad de coautor.

 

Este nuevo capítulo contra Jaramillo tiene que ver con el pago de un anticipo por parte del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) a Conalvias por 57 mil millones de pesos, para las obras de la fase III de TransMilenio por la calle 26.

De acuerdo con la Fiscalía, Jaramillo desvió alrededor de 13 mil millones de pesos, a través de 15 cheques a nombre de la fundación Bogotá, un Espacio para Amar, que fue usada como fachada para ocultar el desvío de esta plata, pues el supuesto fin de la fundación era el transporte de materiales para esas obras que no se realizaron.

El dueño de esa fundación es Víctor Vargas Gaitán, quien ya tiene una medida de aseguramiento por estos mismos hechos. Según la investigación de la Fiscalía, Vargas prestó su organización para darle apariencia de legalidad a esos dineros que se recibían como adelantos por parte de Conalvias.

Andrés Jaramillo está privado de la libertad en el búnker de la Fiscalía, mientras se desarrolla el otro proceso en su contra de la malla vial de Bogotá, también por el ‘carrusel de contratos’.