Una de las etapas esenciales del sistema de gestión de riesgo de lavado de activos y financiación terrorista de una empresa del sector real es el monitoreo del riesgo LA/FT: en ella se busca comprobar, supervisar, observar críticamente o registrar el progreso de una actividad, acción o sistema para identificar cambios.

 

Este artículo fue elaborado por Infolaft con base en la experiencia adquirida, luego de diez años de prestar el servicio de listas restrictivas y de consultoría Sarlaft y Sagrlaft a cerca de 200 empresas del sector financiero, sector real, sector cooperativo, sector salud y de comercio exterior en Colombia y en varios países de Latinoamérica.

 

¿Qué es un indicador?

Una de las maneras más sencillas y rápidas para monitorear cómo está funcionando el sistema de gestión de riesgo de una empresa es a través de indicadores.

Un indicador, básicamente, es la relación entre las variables cuantitativas o cualitativas que permite observar la situación y las tendencias de cambio generadas en el objeto o fenómeno observado, respecto a los objetivos y metas previstos e influencias esperadas.

Estos indicadores pueden ser valores, unidades, índices y series estadísticas, entre otros.

Un indicador tiene como propósito verificar si los objetivos del sistema se están cumpliendo o no.

Es importante recalcar que antes de definir los indicadores, los objetivos del sistema deben ser muy claros.

 

Características de un indicador

A manera de ejemplo y según el documento ‘Guía para la construcción de indicadores de gestión’, del Departamento Administrativo de la Función Pública (Dafp), los indicadores de un sistema de gestión de riesgo deben ser:

 

  • Oportunos: la información que debe suministrar el indicador debe ser adecuada, oportuna y debe tener la capacidad de medir los resultados de una forma precisa.
  • Excluyentes: significa que un indicador no puede evaluar al mismo tiempo todos los aspectos económicos, sociales, culturales y políticos, sino que debe enfocarse en un aspecto.
  • Prácticos: el resultado debe ser fácil de recolectar y procesar.
  • Claros: el indicador debe ser comprensible tanto para la persona que lo diseñe como para quienes lo estudien.
  • Explícitos: las variables que se emplean para analizar el indicador deben ser claras para evitar interpretaciones ambiguas.
  • Sensibles: las variables deben tener un comportamiento no constante en el tiempo.
  • Transparente y verificable: el cálculo del indicador debe ser soportado y documentado.

¿Qué debe mostrar un indicador?

Teniendo esto en cuenta, debemos remontarnos a la norma que aplica al sector real para definir cuáles son los indicadores más importantes, ya que la manera más sencilla de presentar un informe es a través de estos.

En primer lugar, el Sagrlaft de la Supersociedades menciona que el oficial de cumplimiento deberá rendir informes que contengan una evaluación y un análisis sobre la eficiencia y la efectividad del sistema.

Estos informes deben estar dirigidos al representante legal y a la junta directiva de la empresa.

El resultado o indicador que se obtenga deberá demostrar, entonces, que el sistema ciertamente es eficiente y efectivo.

Por otro lado, el oficial de cumplimiento también deberá obtener indicadores para demostrar los resultados de su gestión y la gestión de la junta directiva y del representante legal en el cumplimiento del sistema.

Además, contrario a lo que menciona en el Sarlaft del sector financiero, la puesta en marcha del sistema de gestión para el sector real requiere del cumplimiento efectivo de las siguientes etapas:

 

  • Diseño.
  • Aprobación.
  • Seguimiento.
  • Divulgación.
  • Capacitación.

 

Debido a esto es necesario diseñar indicadores que ayuden a demostrar que se ha cumplido con todo lo que solicita el capítulo 10 de la Circular Básica Jurídica.

Aun así, no se puede olvidar que existen indicadores de gestión e indicadores de riesgo que son los que se ven reflejados en las matrices o en los perfiles.

Tal es el caso de los indicadores de riesgos de la entidad, los riesgos de segmentos y los riesgos de cliente, entre otros.