El Juzgado 61 Penal de Bogotá acogió la solicitud de una fiscalía especializada contra el terrorismo y otorgó medida de aseguramiento, en una cárcel del país, a José Simón Acosta Nieto, cabecilla de una organización criminal dedicada al tráfico de armas con destino a grupos armados ilegales y como presunto autor de los delitos de concierto para delinquir agravado y secuestro extorsivo agravado.

En la  misma decisión fueron enviados a prisión Álvaro Tovar Malagón, funcionario de la empresa estatal Industria Militar Colombiana (Indumil), y el teniente retirado del Ejército Nacional, Jorge Iván Calvo Montoya, señalados de concierto para delinquir agravado y tráfico de armas, municiones y explosivos.

En detención domiciliaria quedaron Albeiro Ángel Acosta Zapata y Hernán Darío Beltrán Veloza por  los mismos delitos.

La Fiscalía determinó mediante investigaciones iniciadas a partir del año 2014, que desde  el municipio de Soacha (Cundinamarca) se enviaban y alquilaban armas de alto calibre a grupos delincuenciales dedicados al fleteo y hurto a entidades bancarias.

De la misma manera entre los destinatarios estaría el Ejército de Liberación Nacional (ELN), según la investigación que se encuentra en curso.

De las comunicaciones interceptadas entre el 2014 y el 2016, exhibidas en la audiencia de imputación de cargos, se da cuenta de los nexos de la organización con sus cómplices para la alteración de documentos públicos para certificar legamente armas y municiones.

Entre las víctimas, se encuentra  Jorge Murillo Cuadros quien perdió la vida en medio de su secuestro en 2015 en la capital del país.

(Nota agregada de Fiscalía)