El pasado 23 de septiembre la empresa Cementos Mexicanos (Cemex) publicó los resultados de una auditoría interna a través de la cual se descubrieron conductas violatorias de su Código de Ética en la adquisición de un terreno en Antioquia para construir una nueva planta de cemento. Análisis.

 

Los hechos datan del año 2011 cuando Cemex inició el proyecto estratégico de invertir USD 360 millones de dólares para levantar la segunda fábrica de cemento más grande de la empresa (con capacidad para producir un millón de toneladas anuales de material) cerca de los yacimientos de piedra caliza en el departamento de Antioquia. Según los planes iniciales, la planta debería estar en funcionamiento a más tardar durante el primer semestre de 2017.

Una vez Cemex tomó la decisión de llevar a cabo este proyecto inició la búsqueda de una locación idónea para el funcionamiento de la instalación de producción de cemento, la cual debía estar cerca de las canteras fuente de materia prima. En esa indagación, la cementera halló a la empresa C.I. Calizas que no sólo tenía una zona franca de más de 440 hectáreas en la finca Monterrey ubicado en la vereda la Susana, en el municipio de Maceo (Antioquia) que cumplía todos los requerimientos, sino un título minero que atrajo a la cementera. Así, Cemex decidió firmar un memorando de entendimiento para comprar la totalidad de las acciones de C.I. Calizas.

Aunque todo parecía estar en regla, luego de haber contraído la obligación de compra de C.I. Calizas, Cemex conoció que esa compañía era objeto de un proceso de extinción de dominio por estar vinculada a José Aldemar Moncada (el sujeto había sido dueño del 23% del predio), un conocido chatarrero que había sido condenado por realizar varios fraudes fiscales y aduaneros en contra de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian).

En este escenario, y en una jugada audaz, la cementera negoció con la entidad encargada de la administración de la zona franca –en ese entonces la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE)– para obtener el lote a cambio del pago de un arriendo simbólico de $1 millón de pesos y la promesa de conservar el activo hasta que culminara el proceso de extinción. Una vez logrado este acuerdo y bajo el aval de la matriz mexicana de Cemex, la filial colombiana inició la construcción del complejo industrial.

Al cabo de varios años de trabajo, en febrero pasado saltó una señal de alerta en Cemex México: a través de un sistema de vigilancia y transparencia interna con el que cuenta la compañía hace varios años para luchar contra la corrupción, conocido como ETHOSline (o línea ética), recibió anónimamente una información comprometedora acerca de la operación en el municipio de Maceo.

Los auditores que recibieron los datos consideraron que las denuncias eran graves y por ello transfirieron la inquietud al área internacional de la empresa, quienes decidieron enviar un grupo especial a Colombia para investigar in situ la veracidad de las acusaciones. El informe final de este equipo investigador, que se terminó durante el mes de julio de este año, fue posteriormente revisado por auditores de la empresa, quienes llegaron a la conclusión de que si bien el terreno estaba en proceso de extinción y que existía un acuerdo de arrendamiento para su utilización, se evidenciaron cuantiosos pagos a terceros que no fueron ni consultados ni aprobados por el holding mexicano.

Según señaló el área de auditoría de la cementera, una persona identificada como Eugenio Correa habría recibido al menos USD 20 millones de dólares de forma fraccionada, presuntamente para lograr el acuerdo inicial de compra de la empresa C.I. Calizas (de la que Correa era representante) y para hacerse al título minero. Como si fuera poco, también se supo que Eugenio Correa era socio del chatarrero José Aldemar Moncada, quien fue asesinado en mayo y tenía presuntos vínculos con James Francisco Arias, conocido con el alias del ‘Zar de la Chatarra’.

Como consecuencia del escándalo y por no haber observado los protocolos internos, Cemex Latam Holdings Colombia despidió a su vicepresidente de planeación, Edgar Ramírez, y a su representante legal y abogado, Camilo González. Adicionalmente, el director ejecutivo en el país, Jacks Chavarría, renunció a su cargo el mismo día en que explotó el escándalo (viernes 23 de septiembre), después de haber construido una prestigiosa carrera en la multinacional.

La cementera anunció públicamente que hizo llegar a la Fiscalía General de la Nación los documentos relacionados con la investigación interna e informó que está dispuesta a colaborar con las autoridades en el desarrollo de las pesquisas. Sin embargo, Cemex también añadió que más allá del escándalo aún no se puede determinar si se esperan impactos materiales adversos en su operación, liquidez o situación financiera.

Desde que se conoció el escándalo de corrupción, la acción de Cemex había caído (a fecha del martes 27 de septiembre de 2016) más del 9 % al pasar de $13 120 pesos antes del escándalo a $11 900 pesos, lo que refleja el gran impacto reputacional en una acción que era sugerida por comisionistas de bolsa para las inversiones dada su expectativa de mejores rentabilidades en el futuro por la entrada en funcionamiento de la planta de Maceo y su solidez corporativa. No obstante el parte de tranquilidad de la empresa, el mercado de valores se vio afectado por el retroceso del precio de la acción toda vez que el índice Colcap de la Bolsa de Valores de Colombia cayó un 0.36 %.

Por su parte, y contrario a lo ocurrido en Colombia, el título de Cemex en el mercado accionario en México (país donde está ubicada la matriz corporativa de la empresa) no sufrió un impacto considerable. El viernes 23 de septiembre, cinco horas antes de que se conociera el escándalo, la acción de la cementera cerró en la Bolsa Mexicana de Valores en MXN 15.35 (equivalentes a USD 0.79) luego de una semana en que la acción subió un 5% y de un consolidado anual de +69%.

Durante el lunes siguiente, que era el siguiente día hábil de operación de la bolsa luego de conocidos los hechos, la acción cayó 2.02% a MXN 15.04 (equivalentes a USD 0.78) más por el natural devenir de las operaciones bursátiles que por el escándalo en Colombia. A partir de ese día el título de Cemex ha crecido un 4.4% con referencia al cierre del 6 de octubre, cuando la acción se cotizó en MXN 15.70 – USD 0.81.

 

Violaciones al Código de Ética y Conducta

En el año de 1999 empleados de todas las áreas y países donde Cemex tenía presencia fueron convocados para participar en la construcción de un nuevo Código de Ética y Conducta que fortaleciera la identidad corporativa y unificara los valores empresariales a nivel global.

Así fue como en abril del año 2000 el entonces Presidente del Consejo y Director General, Lorenzo Zambrano, presentó el documento que, además de contener la visión a futuro de la cementera, contiene los principios que inspiran el comportamiento personal en el día a día.

Dentro de este catálogo de principios existen cinco subcategorías transversales aplicables a todas las esferas de la cementera: están aquellos relativos a la seguridad industrial y laboral, al correcto manejo de los clientes, a la búsqueda de la excelencia, a la unificación corporativa y a la integridad en el actuar.

 

D3images vía Flickr

 

De cara al escándalo de Cemex Latam Holdings Colombia que se ha referenciado aquí, vale decir que, aunque le corresponde a la justicia comprobar los hechos y su subsunción en los presupuestos de un delito, aparentemente sí parece haber existido una vulneración directa a los principios contenidos bajo el título ‘Trabajar como un solo Cemex”, que suponen siempre proceder “conforme a lo que sea mejor para la compañía”; así como aquellos contenidos en el título ‘Actuar con integridad’, según los cuales hay que actuar “con integridad y transparencia en todas nuestras interacciones” y “hacemos lo correcto con apego” al Código de Ética.

Aparte de la violación a los principios, también es posible que se haya presentado un incumplimiento de los siguientes mandatos del Código de Ética y Conducta por parte de los indiciados:

 

  • No sacrificar a la compañía en el largo plazo por obtener mejores resultados en el corto plazo.
  • Cumplir los compromisos de manera consistente, honesta y responsable.
  • Proyectar con el buen ejemplo la imagen de la empresa dentro y fuera de las instalaciones.
  • Antes de pactar acuerdos y elaborar contratos, el personal debe consultar a su  Departamento Jurídico, de modo que se asegure el cumplimiento con las leyes aplicables.
  • Cemex exhorta a los empleados que hacen negociaciones por parte de la empresa a reportar cualquier información relevante sobre intenciones o hechos de prácticas comerciales desleales de terceros.
  • Rechazamos cualquier tipo de acto de corrupción. Dar o recibir sobornos es ilegal, altamente no ético y puede ocasionar consecuencias severas para todas las personas involucradas, incluyendo privación de la libertad de las personas y fuertes multas para la compañía.
  • Existe el compromiso de conducir las operaciones de manera transparente e íntegra, por lo que todas las transacciones deben cumplir con la leyes anticorrupción, incluidos los requerimientos de mantener libros contables y registros completos y precisos.
  • Prohibición general a la corrupción: todas las formas de soborno son ilegales y no éticas.
  • Está prohibido aceptar o dar cortesías de ningún tipo que comprometan o den la apariencia de comprometer nuestro proceso de decisión de alguna negociación actual o futura. Está prohibido condicionar o buscar condicionar una negociación a cambio de algún regalo, atención o cortesía.
  • Bajo ninguna circunstancia está permitido el soborno y/o la extorsión. Si alguna persona en la empresa está siendo objeto de soborno y/o extorsión en sus relaciones de trabajo, dentro o fuera de la organización, debe reportarlo de inmediato.
  • De igual forma, cuando se conozca el caso de una tercera persona de la empresa que esté siendo objeto de alguna clase de extorsión y/o soborno, es nuestra responsabilidad reportarlas a nuestro Departamento Legal o por medio de ETHOSline.

 

Es importante mencionar que las anteriores pautas están contenidas en los capítulos ‘Nuestra gente y derechos humanos’, ‘Antisoborno’, y ‘Regalos, atenciones y otras cortesías’.

 

¿Qué es la ETHOSline de Cemex?

La línea ética de Cemex (o ETHOSline), el sistema a través del cual se conoció la denuncia anónima que alertaba de las irregularidades en la construcción de la planta de Maceo, Antioquia, es una iniciativa que, al involucrar a varias áreas de Cemex, promueve normas de comportamiento, transparencia y cultura corporativa en el devenir ordinario de sus actividades.

Además de ser una plataforma de denuncia, la línea ética de Cemex provee de asesoría y resolución de dudas sobre temas de ética, normatividad y gobierno corporativo; ofrece cursos relacionados con ética y cumplimiento normativo; facilita herramientas para gestionar dilemas éticos; y genera conciencia acerca de las consecuencias por las faltas éticas en el comportamiento.

La ETHOSline es administrada por The Network, una compañía independiente de servicios tecnológicos fundada en 1982 por el exagente del FBI Ralph Childs para ofrecer soluciones de gobierno corporativo, mitigación del riesgo y cumplimiento corporativo.