Según Portafolio, las sanciones de Estados Unidos sobre Venezuela han comenzado a hacer efecto. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó refinanciar y reestructurar «todos los pagos externos» del país, aunque aseguró que liquidará los 1.121 millones de dólares que debe pagar a los tenedores de uno de los bonos de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

 

El jefe del Estado nombró una comisión especial presidencial dirigida por el vicepresidente, Tareck el Aissami, para iniciar este proceso «y la lucha contra el bloqueo y la persecución extranjera» contra su país. «Convoque a todos los bancos, a todos los tenedores de bonos de la República, de bonos de Pdvsa, a todos los que están involucrados en la deuda externa», dijo Maduro dirigiéndose a El Aissami.

El jefe de la revolución bolivariana prometió «un reformateo completo de los pagos de este año para hacer un equilibrio y cubrir las necesidad del país», que atraviesa una grave crisis de escasez agudizada, según los economistas, por la congelación de las importaciones para acumular divisas y así poder pagar deudas externas.

El líder chavista denunció un supuesto trato discriminatorio hacia Venezuela por parte de bancos y otras instituciones financieras internacionales, y culpó a las sanciones dictadas por Estados Unidos contra Venezuela de las dificultades de acceso al crédito que experimenta el país caribeño. «Yo tenía un bono ya listo, legal, con el cual íbamos a obtener entre 3.500 a 5.000 millones de dólares hace dos meses, y Donald Trump por petición de Julio Borges vetó ese bono», declaró Maduro en referencia al presidente del Parlamento, el opositor Julio Borges, que ha pedido en el pasado que no se financie al Gobierno venezolano.

Las sanciones financieras de Estados Unidos fueron dictadas en agosto por la Administración de Trump y castigan la supuesta deriva totalitaria del Gobierno de Caracas. La medida prohíbe «negociaciones en deuda nueva y capital emitidas por el Gobierno de Venezuela y su compañía petrolera estatal», además de las «negociaciones con ciertos bonos existentes del sector público venezolano, así como pagos de dividendos al Gobierno de Venezuela».

«Hoy por hoy, si Venezuela quiere salir al mundo a refinanciar uno de estos bonos que tenemos que pagar, no puede, está prohibido por la dictadura financiera mundial del imperialismo norteamericano», dijo Maduro, que añadió que su país tampoco puede «salir a colocar un bono para obtener un dinero o pedir un crédito».

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