Un exmagistrado de la Corte Constitucional y profesor de derecho de varías universidades del país, solía contar la siguiente anécdota que refleja muy bien el problema de corrupción en las aduanas: hace unos años fue contratado como supervisor de Aduana un muchacho que no tenía mucha formación académica. Luego de desempeñarse en el cargo por varios meses, a sus superiores les pareció muy extraño que el muchacho no había reclamado nunca su nomina. Ante esta situación, uno de sus jefes decidió preguntarle qué estaba sucediendo y porqué no había reclamado nunca su salario, a lo que el muchacho, con sinceridad y algo de descaro, le respondió: ¿cómo así, además aquí pagan?

 

La situación descrita en la anécdota parece materializarse con la recienteentrevista realizada por Salud Hernández-Mora, y publicada en El Tiempo, a un presunto lavador de activos y coordinador de envíos de droga del narcotráfico. En el diálogo, el ‘coordinador’ revela cómo funciona el negocio del trafico de droga en el país, cómo se lava el dinero obtenido por esta actividad, quiénes hacen parte de esta red y sus relaciones con funcionarios de aduanas.

‘Camilo’, así se lo llama en la entrevista, lleva nueve años trabajando con varias redes criminales nacionales e internacionales, entre ellas el reconocido ‘Clan del Golfo’. Durante sus años de trabajo se ha desempeñado como el ‘coordinador’ responsable de sacar toneladas de droga en contenedores y barcos hacia Europa y Estados Unidos – que hacen escala en Centroamérica– y de lavar el dinero obtenido. Por cada operación, ‘Camilo’ puede obtener hasta 600 millones mensuales.

Durante la entrevista,  ‘Camilo’ explica que las redes de lavado no solo están compuestas por el lavador, el narcotraficante y los establecimientos que la lavan –sean empresas fachadas o establecimientos legalmente constituidos que se corrompen y se prestan para esto–,sino también por policías antinarcóticos, operadores logísticos de aduanas y funcionarios corruptos.

Otro de los datos importantes que revela ‘Camilo’ durante la entrevista es que solo el 2 % o el 3 % de los contenedores que salen de un puerto son revisados por las autoridades. En sus palabras, cuando los contenedores son descubiertos es porque alguna persona dentro de esta red de narcotráfico los delató o “sapeó”.

Además, ‘Camilo’ revela que él es un tercero y no pertenece a las organizaciones criminales. Muchas veces, afirma, no sabe para quién está lavando, ni de quién es la droga que transporta.

El ‘coordinador’ también le comentó a Hernández que son varias las personas que cumplen con esta función dentro de las redes del narcotráfico y se basan en contactos propios para trabajar.  Según ‘Camilo’, estos puestos se consiguen “heredados o con plata”, aunque afirma que “no falta el que sale de la nada y con su capacidad de torcer cualquier hierro se va metiendo poco a poco”.

Por otro lado, cuando le preguntan cuál es su ruta favorita, ‘Camilo’ responde que “nosotros utilizamos mucho Cartagena”.

Frente al tema de lavado, ‘Camilo’ dice que “ una cadena de almacenes recibe el dinero del pago de la droga en euros o dólares en cualquier parte del mundo y me entregan pesos en Barranquilla. Es mi lavandería principal y la de muchos”.

Esta tipología de lavado es conocida como black market peso exchange, que consiste en transformar las divisas a pesos de forma irregular.

Durante la entrevista, ‘Camilo’ también mencionó también a una empresa transportadora de valores.

 

¿Qué debe hacer un oficial de cumplimiento con esta información?

Más allá de lo espectacular de la historia, es importante que los oficiales y analistas de cumplimiento extraigan de este tipo de informaciones los elementos que puedan servir para fortalecer sus sistemas de prevención del lavado de activos y la financiación del  terrorismo.

‘Camilo’ mencionó que algunas personas que se desempeñaban como policías antinarcóticos y en aduanas hacían parte de las redes dedicadas al lavado de activos. En ese orden de ideas, valdría la pena evaluar si a estas personas se les asigna un mayor perfil de riesgo (algo similar a la gestión que se hace con las PEP) para identificar posibles saltos transaccionales que se deriven en operaciones inusuales.

Por otra parte, ‘Camilo’ señala que los lavadores son ajenos a las organizaciones y que, incluso, muchas veces no sabe a quién le está lavando el dinero. Esta situación ya había sido anticipada por Infolaft en una entrevista realizada a Mark Samara, subdirector de Investigaciones de Crimen y Narcotráfico en el Hemisferio Occidental de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (Ofac).

En su momento Samara explicó que “los lavadores expertos nunca se han sentado a hablar con el narcotraficante, de hecho el lavado lo ponen a varios niveles y lo coordinan muy bien. Hoy en día es más complicado vincular a un lavador con un narcotraficante en específico porque ni siquiera se han reunido”.

Incluso, Samara aseguró que “muchas veces hay lavadores que hemos nombrado en la lista Clinton que lavan un poco para narcotraficantes y además lavan recursos provenientes de evasión fiscal o de corrupción”.

‘Camilo’, en la entrevista publicada en El Tiempo, sostuvo que para sacar la droga de Colombia “utilizamos mucho Cartagena”. Esta información podría ser útil para evaluar si esta ciudad puede ser catalogada como una jurisdicción de riesgo de LA/FT.

Finalmente, el ‘coordinador’ aseguró que el lavado de activos es realizado por medio de una cadena de almacenes y además mencionó a una transportadora de valores. En este orden de ideas, es importante recordar el concepto de riesgo reputacional contenido en las diferentes normas de prevención del LA/FT, el cual, en términos generales, se define como la posibilidad de pérdida en la que incurre una empresa por  desprestigio, mala imagen, publicidad negativa –sin importar si es o no cierta– que genere pérdida de clientes, disminución de ingresos o la apertura de procesos judiciales.

 

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