El presidente Juan Manuel Santos sancionó el 21 de octubre la ley 1735 de 2014, también conocida como ley de inclusión financiera, por medio de la cual se autorizó la creación de sociedades especializadas en depósitos y pagos electrónicos (Sedpe), las cuales tendrán que adoptar controles en materia de prevención y control de lavado de activos y financiación del terrorismo.

 

¿En qué consisten las Sedpe?

El artículo primero de la ley 1735 señala que las sociedades especializadas en depósitos y pagos electrónicos (Sedpe) deberán cumplir con las mismas disposiciones que las demás instituciones financieras en materia de lavado de activos y financiación del terrorismo, razón por la cual tendrán que implementar un Sarlaft.

De acuerdo con un comunicado emitido por el Ministerio de Hacienda una vez fue sancionada la ley, las Sedpe serán vigiladas por la Superfinanciera ‘‘con requisitos regulatorios livianos’’. La regulación más blanda fue ratificada por un vocero de la Dirección de Medios de Pago e Inclusión Financiera de Asobancaria, quien en consulta con infolaft expresó que ‘‘son sociedades menos reguladas y menos exigentes en términos de patrimonio requerido, aunque para efectos de control y manejo prudencial se les restringe la razón entre el patrimonio y los depósitos captados, y se les exige unos mínimos de conocimiento del cliente y la expedición del seguro de depósitos sobre estos recursos’’.

 

Según la ley 1735 las siguientes serán las funciones exclusivas de las nuevas sociedades:​

 

  • Captar recursos a través de los depósitos, según lo señalado por el Decreto 2555 de 2010.
  • Hacer pagos y traspasos.
  • Tomar préstamos dentro y fuera del país, destinados específicamente a la financiación de su operación. En ningún caso se podrán utilizar recursos del público para el pago de dichas obligaciones.
  • Enviar y recibir giros financieros.

 

La cartera de Hacienda también señaló en su comunicado que el Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud) ha reconocido que ‘‘se permiten medidas simplificadas’’ en aquellos sectores donde los riesgos son más bajos y ‘‘esto ocurre por ejemplo en las transacciones de bajo monto como las que serían ofrecidas por las sociedades especializadas en depósitos y pagos electrónicos’’.

Lo anterior, según el Ministerio, si bien no significa ausencia de medidas para la prevención del LA/FT, sí contempla su proporcionalidad con el riesgo administrado de acuerdo con un enfoque basado en riesgo.

 

¿Bancos crearán Sedpe?

Respecto a la operatividad de las nuevas Sedpe, Asobancaria recordó que ‘‘estas sociedades entrarán al negocio de los giros, en el cual compiten los bancos y los operadores postales. Estos últimos (operadores postales) no se rigen por la estricta regulación ni vigilancia que aplica para las entidades financieras y, en tal sentido, existe un arbitraje regulatorio que les facilita prestar su servicio con menores costos’’.

Adicionalmente, el gremio bancario expresó que al no considerar a los operadores postales ‘‘como una actividad financiera, no están gravados con el Gravamen a los Movimientos Financieros [4×1000], hecho que ahonda las diferencias entre las Sedpe y los operadores postales, y que terminará comprometiendo el éxito de estas nuevas sociedades’’.

Finalmente, la creación de Sedpe por parte de bancos no fue descartada por Asobancaria, toda vez que esa decisión ‘‘dependerá de la estrategia comercial y financiera de cada uno de ellos. De ahí que Asobancaria no pueda afirmar con total certeza que la banca invertirá en este tipo de sociedades’’.

En consecuencia, sería de gran importancia que los oficiales de cumplimiento de bancos presten atención a si al interior de su entidad se contempla participar en las Sedpe para ajustar sus sistemas de administración de riesgo de LA/FT. En caso de que los bancos decidan no entrar en este negocio, bien valdría la pena que los oficiales evalúen oportunamente los posibles riesgos que este nuevo actor financiero representa.