El robo de identidad se ha convertido en un crimen de alto crecimiento en los últimos años, según lo afirma la Red Contra los Delitos Financieros de EE.UU. (Fincen por su sigla en inglés). A continuación infolaft le explica en qué consiste este ilícito, de acuerdo con publicaciones de Fincen. 

 

¿Qué es el robo de identidad?

Según el Departamento de Justicia de EE.UU., “el robo de identidad y el fraude de identidad son términos empleados para referirse a todo tipo de crímenes en los que alguien obtiene y usa de forma indebida la información (…) de otra persona de forma fraudulenta o engañosa, generalmente para obtener un beneficio económico”.

Por su parte, Fincen afirma que el robo de identidad es un medio para facilitar otro crimen, por lo general de tipo financiero, que le brinda un beneficio económico al criminal a costa de la víctima o víctimas que pueden ser personas, negocios, instituciones financieras y hasta el mismo gobierno.

 

Información susceptible de robo

Según un documento de Fincen sobre robo de identidad publicado en el año 2009, el tipo de información que es ilegalmente obtenida por los criminales incluye:

  • Números de cuentas financieras.
    • Cuentas de depósitos.
    • Inversiones.
    • Créditos.
    • Tarjetas de crédito.
    • Cuentas de pagos en línea.
  • Documentos de identidad emitidos por el gobierno.
  • Información biométrica.

Por su parte, en Colombia se han detectado cerca de 84 000 suplantaciones de identidad en los últimos años empleando únicamente la cedula de identidad, lo que indica en cierta manera que la cédula de ciudadanía es un documento susceptible de falsificación.

 

Los tipos de fraude

A partir de la información analizada por Fincen se determinó que los principales tipos de fraude originados en el robo de identidad son: robo de tarjeta de crédito, fraude de préstamo y fraude con cuentas de depósito.

 

Fraude con tarjeta de crédito

Según Fincen, los criminales diseñan métodos para obtener acceso y control sobre tarjetas de crédito existentes y crean nuevas cuentas sin autorización de las víctimas empleando información que le ha sido robada a estas últimas. La entidad estadounidense sostiene que tanto métodos físicos como virtuales son utilizados para el robo de información.

Un dato curioso que reporta Fincen es que en más del 30% de los casos de fraude con tarjeta de crédito reportados el criminal suministró su nombre real y en el 17% de los casos entregó su nombre junto con el de la víctima, y en casi la mitad de los casos los supuestos ladrones tenían una relación con la víctima como, por ejemplo, ser familiares, amigos o trabajadores.

 

Tipos de fraude de préstamo

Según Fincen dentro de este tipo de fraude se encuentra el fraude relacionado con préstamos de vehículos, hipotecas, créditos estudiantiles y otro tipo de créditos de consumo. Dentro de un documento de Fincen se cita un ejemplo de fraude relacionado con préstamos de vehículo, el cual consiste en que el empleado de un concesionario toma información de sus clientes para falsificar una solicitud de crédito de un vehículo sobre el cual un cliente ya tenía un crédito aprobado.

Otro ejemplo de fraude de préstamo, pero esta vez respecto a hipotecas, se presenta cuando varios agentes inmobiliarios toman información de posibles prestatarios hipotecarios para solicitar préstamos sin el consentimiento de los “titulares” del crédito.

Para el caso de los créditos estudiantiles el documento menciona que la institución que otorgaba ese tipo de créditos reportó a Fincen que todos los beneficiarios y víctimas de dichos créditos habían comprado vehículos en el mismo concesionario.

 

Fraude con cuentas de depósito

Según el documento, este tipo de fraude ocurre cuando el criminal roba la identidad de la persona para abrir una cuenta conjunta, tras lo cual el delincuente se hace pasar por la víctima con el fin de trasladar los fondos de otras cuentas de la víctima hacia la cuenta conjunta, poniendo así el dinero a disposición del delincuente.

 

Empleados y el robo de información

El documento cita casos de robo de identidad en los cuales empleados de entidades obtienen acceso no autorizado a información de clientes para posteriormente comercializarla a delincuentes. También se presentan casos en los cuales los mismos empleados hacen uso de dicha información para cometer fraudes en contra de la compañía, tales como crear cuentas falsas para cumplir con metas comerciales.

El documento cita, por ejemplo, el caso de un empleado que trabajaba en el área de medios de pago de una entidad y que estuvo involucrado en un multimillonario fraude a través del cual beneficiaba a sus familiares y amigos.

 

Señales de alerta

Según Fincen, las principales señales de alerta de posibles robos de identidad son:

 

  1. ‘‘La institución financiera o el acreedor es notificado por un cliente, víctima de robo de identidad, por una autoridad, o por cualquier otra persona, que se ha abierto una cuenta fraudulenta por parte de una persona dedicada al robo de identidad’’.
  2. ‘‘La institución financiera o el acreedor es notificado de retiros o transacciones no autorizadas en relación con la cuenta de un cliente’’.
  3. ‘‘La institución, poco después de ser notificada del cambio de dirección del titular de una cuenta de banca personal, recibe una solicitud para reponer una tarjeta o incluir nuevas personas con acceso a la cuenta’’.
  4. ‘‘El cliente no paga la primera cuota o solo hace el primer pago’’.

 

Otro tipo de señales de alerta adaptadas del documento para el caso colombiano son:

 

  1. El documento de identidad suministrado en la aplicación corresponde a otra persona.
  2. El documento de identidad no ha sido expedido por la Registraduría o corresponde al de un fallecido.