El reconocido banco británico Coutts & Company fue multado con 8.75 millones de libras esterlinas (unos 13.8 millones de dólares) por fallas en su sistema de control de lavado de activos en torno a las Personas Expuestas Públicamente.

 

 


 

 

La decisión fue tomada por la Autoridad de Servicios Financieros del Reino Unido (FSA por su sigla en inglés) el pasado 26 de marzo, luego de comprobar a través de un seguimiento que duró tres años que la entidad bancaria ‘‘no tenía un cuidado razonable para establecer y mantener medidas eficaces contra el blanqueo de dinero, relacionado con clientes de alto riesgo, incluidas las Personas Expuestas Políticamente PEPs’’.

Según Tracey McDermott, director en funciones de ejecución y delincuencia financiera de la FSA, ‘‘las deficiencias fueron significativas, generalizadas e inaceptables. Los estándares de control de Coutts & Company estaban muy por debajo de los esperados y el tamaño de la sanción pecuniaria demuestra la magnitud de sus inconsistencias’’.

El organismo británico recordó que las irregularidades fueron identificadas tras una visita adelantada en octubre de 2010 en el marco de una revisión temática de la gestión de riesgo de los bancos con mayor exposición al LA. Sin embargo, el banco – por medio de un comunicado – aclaró que no hay evidencias de que se haya cometido el delito de lavado dinero, razón por la cual la multa se impuso por falta de controles.

¿Cuáles fueron las fallas?

La FSA informó – a través de un comunicado de prensa – que Coutts & Company tenía serias falencias en los siguientes puntos:

  • Reunir información suficiente para establecer la fuente de los dineros de sus clientes PEPs.
  • Identificar y evaluar el riesgo LA que implica tener clientes PEPs.
  • Guardar la información de sus clientes PEPs.
  • Examinar las transacciones realizadas a través de las cuentas de sus clientes PEPs.

Es importante señalar que la FSA es la entidad encargada de regular la industria de servicios financieros (algo así como la Superintendencia Financiera de Colombia) y tiene cuatro objetivos claros en virtud de la Ley de Mercados, emitida en el Reino Unido en el año 2000:

  • Mantener la confianza del mercado
  • Asegurar el nivel adecuado de protección de los consumidores
  • Luchar contra la delincuencia financiera
  • Contribuir a la protección y mejora de la estabilidad del sistema financiero del Reino Unido.