Rolls Royce fue investigado en el 2012 por pagar sobornos para conseguir contratos en más de 12 países, según una investigación conjunta de la BBC y The Guardian. El fabricante británico creó una red de intermediarios y asesores que canalizaban dinero hacia gobiernos o funcionarios clave para la asignación de los contratos. 

El grupo británico anunció que pagará 671 millones de libras para cerrar este caso de corrupción en el extranjero.

Los acuerdos con las autoridades de esos países, que aún deben ser finalizados, tienen por objetivo poner fin a las acusaciones contra el grupo lanzadas en 2012 por corrupción a través de intermediarios en varios mercados extranjeros, precisó el grupo el lunes en un comunicado.

Rolls-Royce pagará 497,3 millones de libras a la oficina antifraude británica Serious Fraud Office (SFO), 170 millones de dólares al Departamento de Justicia estadounidense y 25,6 millones de dólares a las autoridades judiciales brasileñas.

El grupo precisa que dará una estimación del impacto de estas multas en sus cuentas cuando publique sus resultados de 2016, previstos el 14 de febrero.

Rolls-Royce, que enfrenta dificultades en su división marina, lanzó un plan de ahorro drástico.

El escándalo que afecta al grupo comenzó a finales de 2012 cuando anunció haber tenido que transmitir informaciones al SFO debido a sospechas por corrupción en mercados en el exterior. Otros países abrieron luego investigaciones.

Las autoridades británicas sospechan que el grupo incurrió en corrupción en China, Indonesia, Brasil y Nigeria. Rolls-Royce precisó en 2014 que había reducido drásticamente la cantidad de intermediarios a los que recurría para intentar obtener contratos en el extranjero y adoptó un nuevo código de conducta que deben firmar todos los empleados.

(Nota agregada de El Espectador)