Uno de los pilares del Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo (Sarlaft) es la segmentación. Aquí algunos consejos para no fracasar en el intento y para seleccionar el mejor método.

 

Este artículo fue elaborado por Infolaft con base en la experiencia adquirida como prestador del servicio de listas restrictivas y de consultoría Sarlaft y Sagrlaft a cerca de 200 empresas del sector financiero, sector real, sector cooperativo, sector salud y de comercio exterior en Colombia y en varios países de Latinoamérica.

 

La segmentación, que hace parte del ciclo de gestión del riesgo, ha sido definida en el numeral 1.12 del numeral 4.1.2. de la parte I del título IV del capítulo IV de la Circular Básica Jurídica de la Superintendencia Financiera de Colombia en los siguientes términos:

Es el proceso por medio del cual se lleva a cabo la separación de elementos en grupos homogéneos al interior de ellos y heterogéneos entre ellos. La separación se fundamenta en el reconocimiento de diferencias significativas en sus características (variables de segmentación).

No obstante la definición normativa, aún parece haber dudas acerca de la mejor forma de segmentar e incluso de qué es segmentación, para lo cual Infolaft le presenta un panorama general del tema para que los funcionarios encargados del cumplimiento normativo fortalezcan su sistema y puedan hacerlo más efectivo.

 

 

Lo fundamental de la segmentación

¿Qué es lo que se debe segmentar y cómo?

En términos simples segmentar es agrupar. Y para poder agrupar hay que partir de un conjunto de elementos que, al tener características individuales comunes, pueden ser identificados entre sí y, por ende, son susceptibles de pertenecer a un mismo grupo homogéneo de elementos.

Así, y si partimos de la base que segmentar es agrupar, la primera pregunta que nos surge es ¿sobre qué elementos se desarrolla una segmentación? Y la respuesta es que son los elementos que se hallan dentro de cada uno de los factores de riesgo los que deben ser sujetos de este proceso de clasificación: clientes, productos, canales de distribución y jurisdicciones.

Respecto a cada uno de los factores, el Sarlaft del sector financiero exige que a la hora de segmentar se tengan en cuenta unas variables mínimas a partir de las cuales recolectar y sistematizar los datos.

 

Factor de riesgoVariables mínimas a tener en cuenta a la hora de segmentar
ClientesActividad económica, volumen o frecuencia de sus transacciones y monto de ingresos, egresos y patrimonio.
ProductosNaturaleza, características y nicho de mercado o destinatarios.
Canales de distribuciónNaturaleza y características.
JurisdiccionesUbicación, características y naturaleza de las transacciones

 

¿Cuál es el propósito de la segmentación?

El propósito de la segmentación es hacer eficiente la gestión de un grupo de elementos que conviene no gestionar de manera individual, tanto por los costos operativos como por la mejor utilización del tiempo al interior del sistema. Al conformar los grupos se pueden conocer las características principales de los factores de riesgo y emplear políticas y acciones comunes a todos ellos.

 

¿Cuáles son las técnicas de segmentación?

Son varias las técnicas y metodologías que son susceptibles de ser aplicadas en procedimientos de segmentación. Es más, muchas de ellas incluso son complementarias, por lo que pueden ser combinadas entre sí. De acuerdo con la experiencia de Infolaft, las más idóneas son las siguientes:

 

  • Tabulaciones cruzadas: son tablas construidas para segmentar basándose en los criterios establecidos de antemano.
  • Análisis factorial: es una técnica estadística de reducción de datos que sirve para encontrar grupos homogéneos de variables a partir de un conjunto numeroso de variables.
  • Análisis de conglomerados (clúster): es un método estadístico que permite formar grupos de elementos (por ejemplo, clientes) utilizando sus características (ingresos, montos de las transacciones, frecuencia de operaciones, entre otros).
  • Mezclas finitas: permiten identificar un conjunto de grupos mutuamente exclusivos (los segmentos o clases) que explican la similitud de los casos medidos en una serie de variables observables categóricas o métricas.
  • Redes neuronales de Kohonen: categorizan o interpretan grandes cantidades de datos mediante su representación en un mapa bidimensional que muestra las similitudes de los datos, de tal modo que datos similares aparecen representados en regiones contiguas o adyacentes.
  • Análisis log-lineal: el procedimiento del análisis log-lineal analiza la relación entre variables dependientes (o de respuesta) y variables independientes (o explicativas). Las variables dependientes siempre son categóricas, mientras que las variables independientes pueden ser categóricas (factores).
  • Regresión de mezclas finitas: este método parte del supuesto de que las preferencias de los sujetos conforman una población que es, de hecho, una mezcla de diversos segmentos en proporciones desconocidas, razón por la cual se desconoce a priori el segmento al que pertenece un sujeto concreto.
  • Árboles de clasificación: es una de las técnicas más usadas y permite encontrar patrones de comportamiento basados en un conjunto de variables independientes. Básicamente son gráficos que ilustran reglas de decisión y que tienen como finalidad explicar la clasificación y predecir los elementos (por ejemplo, clientes) que provienen de estos sistemas de clasificación, los cuales corresponden a una serie de reglas de decisión que predicen o clasifican observaciones futuras.

 

 

¿Cuáles son los errores más comunes a la hora de segmentar?

La legislación nacional es clara respecto a las obligaciones de identificar riesgos y detectar operaciones a partir de la segmentación. Así, a partir de una lectura sistemática de la norma es necesario partir de la base de que la segmentación no es una tarea aislada sino el sustento de varios ciclos al interior del sistema.

En ese sentido, el mayor error conceptual que surge en las áreas de cumplimiento es el de confundir la segmentación con otras etapas o elementos del Sarlaft, puesto que la segmentación es una subetapa que se encuentra en el numeral 4.1.1.1., que hace parte del acápite dedicado al tema de la identificación del riesgo.

La segmentación no detecta, la segmentación no mide, la segmentación no controla. La segmentación es la base para todo lo anterior.

Otro error común es que, una vez terminado el proceso de segmentación, este nunca se vuelva a actualizar. Esta es una falta grave pues dado que la segmentación es la base para identificar, medir, controlar y monitorear el riesgo de forma permanente, debe estar actualizada y evolucionar en paralelo al giro ordinario del negocio.

Por último, no se debe olvidar que la metodología de segmentación debe ser aprobada por la junta directiva y que no es correcto confundir la segmentación con la herramienta informática que permite procesar la información y realizar algoritmos estadísticos.

 

Tipos de segmentación

Las siguientes son las modalidades de segmentación más características en nuestro medio:

 

Segmentación descriptiva

Es aquella que no busca predecir el comportamiento de los clientes (o cualquier otro factor de riesgo) sino lograr la descripción de los segmentos, como ocurre con el numeral 4.2.2.2.2 de la norma de la Superfinanciera, que exige a las vigiladas a conocer su mercado:

Las entidades deben conocer a fondo las características particulares de las actividades económicas de sus clientes, así como de las operaciones que estos realizan en los diferentes mercados. El Sarlaft debe incorporar y adoptar procedimientos que le permitan a la entidad conocer a fondo el mercado al cuál se dirigen los productos que ofrece. El conocimiento del mercado debe permitirle a la entidad establecer con claridad cuáles son las características usuales de los agentes económicos que participan en él y las transacciones que desarrollan.

La entidad debe establecer las variables relevantes que le permitan realizar el conocimiento del mercado para cada uno de los factores de riesgo.

 

Segmentación de expertos

Puede cumplir o no con los criterios mínimos establecidos en la norma, pero no emplea métodos estadísticos.

Puede aportar mucho conocimiento por parte de quienes conocen los factores de riesgo, pero el procesamiento de los datos no se hace mediante herramientas estadísticas. Más que una segmentación en sí misma es un procedimiento anexo optativo que puede nutrir otros tipos de segmentación.

 

Segmentación dinámica

Hay segmentaciones dinámicas que cambian en períodos de tiempo cortos (como una semana o incluso menos) y sirven para propósitos de seguimiento de transacciones que, por su velocidad, alcanzan volúmenes considerables en lapsos cortos. Esta segmentación debe ir acompañada de labores de identificación y medición del riesgo.

 

Segmentación atada a la debida diligencia

Hay controles que requieren umbrales o rangos para su aplicación, como pueden ser la adopción de debidas diligencias reforzadas para operaciones que superen cierta cuantía, que tienen su sustento en la segmentación. La segmentación atada a la debida diligencia debe favorecer la adopción de este tipo de controles

 

Lo que ha dicho la Superfinanciera

Durante los últimos días de 2013 la Superintendencia Financiera de Colombia expidió dos resoluciones sancionatorias relacionadas con el incumplimiento de las obligaciones establecidas en el capítulo XI del título I de la Circular Básica Jurídica (Sarlaft), en especial de la exigencia de segmentar cada uno de los factores de riesgo.

A continuación algunos detalles de dichas sanciones.

 

La metodología de segmentación debe estar en el manual Sarlaft

La Superfinanciera evidenció en una entidad vigilada que la metodología de segmentación adoptada se encontraba en un documento aparte y no dentro del manual de procedimientos Sarlaft.

Por esta razón, el supervisor señaló que las técnicas de segmentación de los factores de riesgo “(…) deben estar obligatoriamente incorporadas en el manual de procedimientos Sarlaft, al margen de que, (…) puedan estar contenidas en un documento adicional”.

En complemento de lo anterior, el regulador indicó que “(…) si cada uno de los aspectos que deben estar contenidos en el manual se encuentran desagregados, ello, sin lugar a duda, además de dificultar su consulta, resta certeza a su integridad, confiabilidad y disponibilidad (…)”.

 

Las cuentas bancarias hacen parte de los canales de distribución

En relación con la segmentación del factor de riesgo canales de distribución, la Superfinanciera consideró que las entidades vigiladas deben tener en consideración las cuentas bancarias que ponen a disposición de sus clientes para facilitar la realización de las operaciones.

Al respecto, señaló que no puede desconocerse que tales instrumentos podían ser utilizados para el  lavado de activos, en tanto allí eran depositados los recursos dispuestos por cualquiera de los clientes para realizar operaciones.

En este orden de ideas, tales cuentas bancarias deberán ser incluidas en la segmentación que se haga a los canales de distribución, teniendo en mente los criterios mínimos establecidos en el Sarlaft.