La UIF australiana (Austrac) amplió ante un juez las denuncias realizadas hace varias semanas contra el Commonwealth Bank por demoras en la entrega de reportes de operaciones sospechosas (ROS).

 

Según un reporte del Financial Times, Austrac acusó al Commonwealth Bank de cometer más de 53 800 infracciones respecto a la prevención del lavado de activos.

Concretamente la UIF sostuvo que el banco “no reportó sospechas de financiación del terrorismo dentro de las 24 horas [siguientes], fue lento o negligente al informar 54 asuntos sospechosos relacionados con cuentas o personas bajo investigación policial y en 38 casos no monitoreó adecuadamente el riesgo, incluso después de convertirse en una actividad sospechosa”.

En declaraciones citadas por el Financial Times, la directora de Austrac, Nicole Rose, sostuvo que las nuevas fallas fueron descubiertas luego de las primeras denuncias de agosto de 2017 y agregó que “estas acusaciones son muy serias y reflejan el incumplimiento sistémico durante aproximadamente seis años”.

En su momento, el Commonwealth Bank admitió que había presentado tardíamente más de 53 000 informes de transacciones sospechosas debido a un error del sistema.

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