El nuevo Zar Anticorrupción del Grupo Volkswagen, Kurt Michaels, informó en Ámsterdan, Holanda, el pasado lunes que reorganizó el sistema de cumplimiento de la organización con miras a eliminar la cultura corporativa que promovió que el fraude en las lecturas de emisiones de diesel pasara desapercibido por años, un escándalo que costó mucho a la compañía en términos reputacionales.

La primera modificación más relevante liderada por el zar Michaels fue unificar los 25 sistemas independientes, que correspondían a las diferentes compañías del holding (Audi, Porsche, Skoda y Seat, entre otros) en un único sistema, que tendrá una oficina central de investigaciones.

Adicionalmente, la reorganización contempla un sistema de delación para los empleados y terceros que realizan operaciones con Volkswagen (clientes, proveedores, socios y aliados) que busca exhortar la denuncia de comportamientos contrarios a la ética empresarial o aquellos que promueven la cultura del silencio que genera que los fraudes se hagan indetectables por años.

Según informó la compañía, esta reforma dará una mejor perspectiva en temas de compliance y viabilizará la determinación acerca de si las fallas del sistema son casos aislados o por el contrario hacen parte de una falla sistémica que afecta a todo el grupo corporativo.