Así lo manifestó Santiago Castro, presidente de la Asobancaria, durante el 18 Congreso Panamericano de Riesgo de LA/FT, que se realiza en Cartagena de Indias.

 

Hace poco más de un mes la Superintendencia Financiera de Colombia publicó la Circular Externa 5 de 2018 por medio de la cual impartió instrucciones para la vinculación de excombatientes de las Farc al sistema financiero de Colombia.

La norma estableció que la calidad de persona en proceso de reintegración no puede ser causal para negar servicios financieros, al tiempo que facultó a las entidades financieras para negar servicios si estas personas aparecen reseñadas en listas restrictivas.

No obstante, una de las exigencias tiene preocupados a los bancos. Se trata de la quinta instrucción, según la cual, las vigiladas por la Superfinanciera «(…) podrán establecer mecanismos especiales para determinar razonablemente el origen y uso de los fondos, así como llevar a cabo un control y monitoreo continuo y diferencia de la relación comercial».

Según Santiago Castro, presidente de la Asobancaria, «la obligatoriedad o la indicación para monitorear el uso que se hace de los recursos es bastante complejo».

El directivo sostuvo que es posible establecer el origen y verificar si el dinero de los excombatientes proviene del proceso de reintegración, pero no es posible determinar cuál es el destino de los recursos. «Queremos, en ese tema, una mayor claridad», aclaró Castro.