Infolaft presenta a continuación la segunda parte de un artículo que hace referencia al ‘Informe regional de tipologías 2012-2014’ elaborado por el Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud), ahora Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat). Las tipologías en mención hacen referencia a lavado de activos a través de sociedades mercantiles, a través de una cooperativa de ahorro y crédito, y por medio de una estructura corporativa que presta el servicio de lavado.

 

Tal y como se realizó en la edición 65, a continuación infolaft presenta textualmente a sus lectores tres tipologías contenidas en el documento, con sus respectivas señales de alerta.

 

LA a través de sociedades mercantiles

 

Gráfico por Gafisud

 

Mediante varios reportes de operaciones inusuales e injustificadas remitidos por distintos sujetos obligados a informar, en atención a ingresos no justificados por transferencias internacionales desde un país de la región hacia otro, se procedió a analizar las operaciones de algunas compañías mercantiles con objetos sociales relativos a exportación en concreto de materiales de construcción, maquinaria e insumos agrícolas, así como también vegetales destinados al consumo humano.

Estas operaciones se realizaron a través de sistemas de compensación de comercio exterior, destinados a favorecer las balanzas comerciales bilaterales. La particularidad en estas operaciones es que ninguno de estos productos son elaborados en grandes cantidades por la industria nacional. En el caso específico de la maquinaria agrícola llama la atención no solo que el producto final no sea elaborado en el país, sino que se exporte maquinaria antigua ‘repotenciada’ por artesanos a costes excesivamente elevados.

De modo recurrente las cantidades dinerarias ingresadas desde el exterior por concepto de exportaciones eran reenviadas a terceras jurisdicciones, algunas de ellas consideradas como paraísos fiscales. Además, este dinero salía de las cuentas de los exportadores nacionales mediante la emisión de ‘cheques a la orden’ de compañías vinculadas a ellos ya sea por relaciones societarias, financieras o laborales.

Cabe mencionar que los administradores de las empresas exportadoras no guardaban un perfil profesional ni financiero acorde al alto cargo que ostentaban ni con la alta rentabilidad de las sociedades que administraban, pues sus ingresos eran menores al ingreso promedio de puestos gerenciales.

Para la utilización de los instrumentos especializados de comercio exterior mencionados ut supra, era requisito el que, al tratarse de bienes no fungibles, los productos exportados fueran de manufactura nacional, siendo el cumplimiento de este requisito cuanto menos dudoso por tratarse de bienes no comúnmente producidos en el país o, en todo caso, no exportados de manera frecuente. Finalmente, se encontró como circunstancia notable el que los precios de exportación no se correspondían por amplio margen con los valores fluctuantes en el mercado local para productos similares.

Al analizarse el elenco de operaciones comerciales entre las empresas exportadoras y sus proveedores, se encuentra que los montos facturados no guardan armonía con el valor pagado por las importadoras. También resulta extraña la apertura de cuentas de ahorros o corrientes en pequeñas instituciones del sistema financiero nacional, previo el cierre de sus cuentas por parte de grandes bancos al haber sido considerados ‘clientes de alto riesgo’.

 

Señales de alerta

Las mencionadas señales de alerta, identificadas por el informe de tipologías, se citan a continuación:

  • Creadas las compañías, se abren cuentas en instituciones financieras e inmediatamente reciben altos montos de dinero mediante transferencias desde el exterior por concepto de exportaciones.
  • Después de 3 a 7 días de recibido el dinero proveniente de las exportaciones, es transferido a cuentas de personas físicas y jurídicas en terceras jurisdicciones, algunas de ellas paraísos fiscales, o retirado mediante pago de cheques.
  • Varios de los productos exportados no son de producción local.
  • Los productos exportados presentan precios elevados respecto al mercado local e internacional (despulpadoras de café a un precio local de U$842 dólares, son exportadas por valor de U$62 000 dólares, es decir, generando una rentabilidad del 7263%).
  • Las empresas no justifican documentalmente el origen de las transferencias recibidas.
  • La actividad económica de los proveedores de las compañías exportadoras no guarda relación con los productos a ser exportados o, a su vez, estos proveedores facturan por montos bajos si se compara con los volúmenes exportados.
  • La mayoría de las exportaciones se realizan por vía aérea.
  • En algunos casos los importadores registran actividades no relacionadas con los productos a importar (comercializadora de productos deportivos que importa máquinas de procesamiento de alimentos).
  • Notables diferencias entre la información proporcionada por la autoridad aduanera y la entregada por el sistema financiero en cuanto a valores de exportación y transferencias recibidas.
  • Algunas de las compañías tienen como representante legal o cuerpo directivo a personas con bajos niveles de educación.
  • Las compañías movilizan importantes sumas de dinero que alcanzan varios millones de dólares en períodos cortos de tiempo, luego del cual las compañías fueron disueltas.
  • Una vez disueltas esas compañías los mismos socios o accionistas conformaban otras sociedades con iguales objetos sociales a los de las compañías disueltas.

 

LA a través de una cooperativa

 

Gráfico por Gafisud

 

Mediante reporte emitido por el órgano de control pertinente como resultado de una auditoría in situ, se llega a determinar que una cooperativa de ahorro y crédito con gran capacidad de intermediación financiera en el ámbito nacional no reportó operaciones extrañas al perfil de crédito de dos socios de la misma, el Señor A y la Señora B, quienes a su vez son empleados de la cooperativa en mención y hermanos de uno de los administradores de la misma.

El señor A es propietario de más de una docena de bienes inmuebles, además de ser el gerente general y socio mayoritario de una compañía del sector inmobiliario que registra a su nombre varios vehículos de gama media/alta. Esta compañía fue disuelta tan solo dos años después de su constitución a pesar de registrar en el sistema financiero nacional cantidades cercanas al cuarto de millón de dólares.

Se evidenció un grado elevado de transaccionalidad entre la mencionada compañía del sector inmobiliario y la cónyuge de uno de los administradores de la cooperativa de ahorro y crédito citada. La Señora B, por su parte, a pesar de contar con un ingreso mensual bajo que no supera los tres salarios básicos unificados, registra en el sistema financiero ingresos de hasta casi cinco veces el valor que declara por rentas.

Otro punto para resaltar es el hecho de que el Señor A y la Señora B, con el fin de justificar la diferencia entre sus perfiles financieros y los rubros monetarios que manejan en sus cuentas, presentaron copias simples de títulos valores que no estaban debidamente diligenciados y adujeron haber sido beneficiarios de pólizas de seguro sin la presentación de documentos de respaldo.

 

Señales de alerta

Las mencionadas señales de alerta, identificadas por el informe de tipologías, se citan a continuación:

  • Relación familiar directa entre los reportados y los administradores de cooperativas de ahorro y crédito.
  • Reportados que registran cantidades de bienes inmuebles y vehículos que no se corresponden con su perfil financiero.
  • Reportados que ostentan puestos directivos y la representación legal de sociedades mercantiles a pesar de mantener relación laboral con aquellas sociedades mercantiles, a priori incompatibles.
  • Alta transaccionalidad entre compañías mercantiles administradas por los reportados y familiares directos de los administradores de cooperativas de ahorro y crédito.
  • Los reportados y sus familiares registran varios movimientos migratorios al exterior, incluyendo vuelos chárter a un país de la región de elevada conflictividad.
  • Ante requerimientos de justificaciones documentales de su perfil financiero, se aportan copias simples de títulos valores que no han sido debidamente diligenciados.
  • Ante requerimiento de cancelación de impuestos por parte de la autoridad tributaria a las cooperativas, estos fueron cancelados inmediatamente y en exceso a fin de evitar mayor intervención de la mencionada autoridad.

 

Estructura corporativa dedicada al LA

La organización ofrece, por medio de agentes independientes, los servicios de lavado de dinero a organizaciones delictivas en el país (A), en el país (B) y en otros países. Para poder llevar a cabo dichas operaciones, la organización crea y tiene a su disposición al menos 42 empresas fachada en el país (A), y muchas otras en el país (B) y en otros países a los cuales envía diversos giros comerciales. Dichas empresas tienen como accionistas a empleados jóvenes de bajo perfil y presentan domicilios en común, los cuales resultan ser oficinas virtuales o casas de habitación.

Las empresas fachada en el país A son utilizadas para realizar diversas operaciones y para proveer a sus clientes con servicios financieros  tales como captación de recursos, cambios de divisas, envío de transferencias, entre otros, los cuales en muchos casos no pasan por el sector financiero.

Para las operaciones llevadas a cabo en el país A se identifican varias cuentas a nombre de un grupo reducido del total de las empresas fachada constituidas en el país A en distintas instituciones financieras donde se concentran los recursos ilícitos, los cuales llegan por medio de transferencias nacionales, cheques y efectivo.

Posteriormente, los recursos son dispersados en su gran mayoría por medio de transferencias internacionales a más de 42 países teniendo como beneficiarios a más de 1500 individuos y compañías en el extranjero, siendo el país B donde se dispersa la mayor cantidad de recursos.

Otra parte de los recursos también es dispersado a diversos individuos y empresas en el país A por medio de transferencias nacionales y cheques.

 

Señales de alerta

Las mencionadas señales de alerta, identificadas por el informe de tipologías, se citan a continuación:

  • Numerosas operaciones de transferencias internacionales por montos elevados realizadas por empresas que no presentan actividades de comercio exterior en sus declaraciones fiscales.
  • Los beneficiarios de las transferencias internacionales realizadas por las empresas tienen actividades económicas que no son compatibles con la actividad realizada por los ordenantes de las operaciones.
  • Se identifica que los domicilios declarados a las instituciones financieras por parte de diversas empresas dentro del esquema resultan ser el mismo.
  • Las ubicaciones declaradas a las instituciones financieras son oficinas virtuales o casas habitación, lo cual no coincide con el perfil de negocios declarado por la empresa.
  • Los accionistas de las empresas resultan ser empleados jóvenes de bajo perfil dentro de la organización, los cuales no requieren tener ningún tipo de capacitación o conocimientos técnicos.
  • Los dirigentes de la organización no tienen ningún vínculo corporativo con las empresas de la estructura, ya que no figuran como accionistas, representantes legales ni apoderados o firmantes de las cuentas; solo aparecen como los contactos de las empresas ante las instituciones financieras.
  • Se identifica la usurpación de funciones y operaciones exclusivas de las instituciones financieras, tales como la captación de recursos, cambios de divisas y el envío de transferencias, las cuales realiza la organización para sus clientes, en muchos casos sin que los recursos pasen por el sector financiero, utilizando la estructura de la organización para la compensación de posiciones financieras. Las empresas reciben y dispersan recursos a diversos individuos y empresas sin relación aparente.
  • Una misma empresa declara diferentes actividades económicas a las diversas instituciones financieras donde abre cuentas.