La Unidad de Inteligencia Financiera de Australia (también conocida como Austrac) publicó en su reporte anual de tipologías y casos de estudio dos modalidades relacionadas con fraudes por medio de anticipos de dinero y de ventas telefónicas.

 

La estafa de ventas telefónicas

Según Austrac, la estafa de ventas telefónicas (boiler room en inglés) deriva su nombre de la elevada presión y las técnicas agresivas de ventas empleadas por los perpetradores. Las estafas bajo esta modalidad utilizan la venta ilegal y agresiva de acciones sobrevaloradas o sin valor, o acciones con limitantes en volúmenes y mercados.

Austrac indica en su sitio web que la estafa de ventas telefónicas se caracteriza por ser muy organizada, por funcionar en varias jurisdicciones y por que los estafadores se valen de tecnología de punta para operar y llevar a cabo el robo de identidad.

En uno de los casos publicados por Austrac, la totalidad de las pérdidas llegó al equivalente de $6000 millones de pesos colombianos para un grupo de australianos que cayeron ingenuamente en el fraude. El timo consistía en contactar a personas y negocios con el ánimo de invertir en créditos de carbono y hacerles creer que estarían contribuyendo positivamente con el medio ambiente, posteriormente los interesados eran contactados por un representante de una compañía japonesa e instruidos para transferir el dinero a cuentas bancarias localizadas en China y Taiwán.

El documento de Austrac señaló que la mayoría de las transferencias se realizaron por medio de los grandes bancos y una pequeña parte por empresas de giros. Finalmente y gracias a los reportes enviados por estas instituciones las autoridades lograron detectar que se trataba de este tipo de estafa.

 

Señales de alerta

A continuación se entrega una serie de señales de alerta, suministradas por Austrac, para las instituciones financieras:

 

  • Múltiples clientes enviando transferencias internacionales al mismo beneficiario ubicado en el extranjero.
  • Múltiples transferencias de fondos internacionales enviadas al mismo beneficiario en un solo día.
  • Transferencias internacionales consideradas de alto valor.

 

El fraude del anticipo

Según Austrac este tipo de fraude se originó en Nigeria a mediados de los años 80, tras lo cual las autoridades de ese país resolvieron incluir dicho delito dentro del código penal nigeriano en su sección 419 y precisamente de ahí se deriva su nombre: ‘fraude del anticipo 419’. Según la Unidad, dicha modalidad de fraude no es exclusiva del país africano, sino que se ha extendido a países de Asia sudoriental, central y Europa.

Según Austrac, este tipo de fraude funciona cuando una persona es contactada a través de una invitación no solicitada para invertir fondos con la promesa de obtener retornos financieros elevados. Una vez la víctima establece contacto con el estafador, este le pide a la víctima transferir fondos al exterior, los cuales van incrementando paulatinamente con la promesa de obtener una excelente rentabilidad.

La unidad también afirma que los estafadores emplean documentos gubernamentales u otro tipo de documentos oficiales para ganarse la confianza de la víctima y le hacen creer que fueron escogidas especialmente para ese negocio. Finalmente, el estafador le dice a la víctima que hubo un problema con la transacción.

 

Características del fraude del anticipo

A continuación se citan algunas de las características del fraude del anticipo mencionadas por  Austrac:

 

  • Los estafadores están ubicados en Hong Kong, Malasia, el Reino Unido y los Emiratos Árabes Unidos.
  • Los grandes eventos mundiales, así como los desastres naturales y las crisis económicas, son utilizados como argumento por los estafadores para solicitar recursos.
  • Los sitios web de clasificados son empleados para buscar víctimas potenciales, pues los estafadores ofrecen artículos electrónicos a bajo precio para atraer personas.

 

Señales de alerta

Entre las señales de alerta se destacan las transferencias internacionales de fondos enviados a destinatarios en lugares como África, los Emiratos Árabes Unidos, Malasia y el Reino Unido. De acuerdo con Austrac, los estafadores emplean una mezcla de nombres nativos y anglosajones para despistar a las instituciones financieras.

Otra señal de alerta son las transferencias internacionales recurrentes por debajo de 300 dólares australianos (equivalentes a 500 000 pesos colombianos) con el objetivo de evitar la detección. Según Austrac, las transferencias generalmente se hacen a través de los servicios de remesas.

El documento de tipologías puede ser consultado en el siguiente enlace: http://bit.ly/1o9b1i4