La ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich  afirmó el pasado lunes, en una rueda de prensa, que las autoridades argentinas desarticularon a una organización criminal dedicada al contrabando y al lavado de activos que habría defraudado al Estado argentino por 300 millones de dólares.

La red operó entre 2012 y 2015, mientras estuvieron vigentes las restricciones al mercado cambiario impuestas por el entonces Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015).

La organización planeaba operaciones de comercio exterior mediante la falsificación de las denominadas Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), para obtener dólares estadounidenses al tipo de cambio oficial, bastante menor al que primaba en el mercado informal de divisas.

Bullrich también aseguró que se «formaron 55 empresas fantasmas para fugar del país más de 300 millones de dólares».

La red fue desarticulada gracias a un operativo conjunto entre la Policía Federal, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Dirección General de Aduanas y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).

Durante el procedimiento, ordenado por el juez Gustavo Meirovich, se realizaron 23 allanamientos simultáneos en depósitos, oficinas y casas de Buenos Aires y sus alrededores.

Como resultado, fueron detenidas diez personas y se decomisó mercadería de origen extranjero sin aval aduanero. «La investigación nos permitió detectar maniobras de comercio exterior que evidenciaban significativas diferencias entre las operaciones declaradas y los envíos girados al exterior», expresó el subdirector de Control Aduanero, Pablo Allievi.

El funcionario indicó que los acusados «buscaban acceder a un dólar con un valor inferior al del mercado». Las divisas obtenidas eran luego transferidas al exterior, principalmente a China, según informó el Ministerio de Seguridad en un comunicado.

(Nota agregada de W Radio)