Según informó El Tiempo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió a los países de América Latina adoptar medidas contundentes contra la corrupción.

 

Según el FMI, el esfuerzo debe ser colectivo, decisivo y en varios frentes para poder romper con “el equilibrio pernicioso que se come los recursos públicos y lastra el crecimiento de toda la región” .

La institución se dedicó a analizar el problema de la corrupción en América Latina por dos semanas. En primer lugar, habló de avances, pero advirtió que la corrupción sigue siendo “excesiva” y requiere que se adopten “políticas más enérgicas”. Citó casos que transcienden fronteras como los papeles de Panamá o los escándalos de Petrobras y Odebrecht.

Alejandro Werner, director para el hemisferio occidental, recordó también que la trampa de la corrupción tiene consecuencias económicas y políticas que pasan factura a todo el continente.

Junto con David Lipton, subdirector gerente del organismo, explicó que está demostrado que la corrupción puede atrofiar el crecimiento sostenible, e inclusive alimenta la desconfianza y merma la inversión. “Los ciudadanos de América Latina están descontentos”, advierten los coautores. Pero el combate de la corrupción, admiten, es complejo porque está incrustada en la sociedad y eso requiere de un verdadero cambio de percepción y comportamiento.

“Cuando la corrupción sistémica es la norma, la gente cree que las otras personas están aceptando u ofreciendo sobornos”, advierte el FMI. Ese equilibrio nocivo, como denominan a las tramas corruptas de Petrobras y Odebrecht, se “autoperpetúa” porque los anteriores actos de corrupción se utilizan para conseguir nuevos contratos.

Si, por el contrario, se combate y disminuye, “los gobiernos podrán detectar más fácilmente a los que sigan siendo corruptos, ya que se destacarán”. “Los esfuerzos aislados no surtirán efecto”, advierte el organismo.

 

Diseño de estrategias anticorrupción

Al FMI le cuesta encontrar ejemplos de buenos resultados en la lucha contra la corrupción en América Latina. “Los cambios están siendo relativamente pequeños”, lamenta, “la paciencia del público se está agotando y eso debe representar una oportunidad para los gobernantes”.

Para lograr una solución duradera es necesario que el perfeccionamiento de las instituciones y las acciones para la reducción de la corrupción vayan de la mano.

En este sentido, la actualización de las legislaciones es un paso en la dirección correcta, pero, al mismo tiempo, el cambio normativo debe ir acompañado de un cumplimiento más estricto para que dé resultados.Es por esto que, el FMI defiende crear comisiones anticorrupción independientes para superar los intereses enfrentados de los gobiernos.

El organismo añadió que la mayor transparencia hace una labor importante de freno, porque aumenta las posibilidades de detección del fraude y permite que los que se saltan las leyes rindan cuentas. También pidió reforzar los procesos de contratación pública e inversión y la eliminación de reglas burocráticas innecesarias que crean “fuentes artificiales de ingresos” a las tramas corruptas.

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