El informe de gestión correspondiente a noviembre de 2010-agosto de 2012, de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), fue publicado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público en el marco de su rendición de cuentas. Falta de efectividad y disminución en los reportes de operaciones sospechosas, además del llamado a implementar mayores controles en el sector real, son las principales conclusiones de la Unidad.

 


 

Entidades reportantes

La Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) recibe en la actualidad reportes de operaciones sospechosas, reportes de transacciones en efectivo, reportes de transacciones cambiarias y reportes notariales, entre otros, de 7.744 entidades.

Según indica la Unidad en su informe de gestión, de ese total el 39% de las entidades son supervisadas, vigiladas y/o controladas por la DIAN, el 18% por la Superintendencia de Puertos y Transporte, el 11% por la Superintendencia de Notariado y Registro, el 8% por la Superintendencia de Sociedades, el 7% por la Superintendencia Nacional de Salud, y un 5% por la Superintendencia Financiera.

En el gráfico 1 se observan los sectores reportantes.

Gráfico 1. Fuente UIAF

 

ROS

Según el citado informe, entre 1999 y el 31 de agosto de 2012 la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) ha recibido 126.342 reportes de operaciones sospechosas (ROS).

En este punto llama la atención que los ROS han ido decreciendo desde 2002 en la mayoría de los años monitoreados (ver gráfico 2).

Por citar un ejemplo, mientras en 2002 se presentaron 13.488 ROS, en 2011 hubo 7.608, lo que indica una reducción del 43%. Además, la tendencia de 2012  (hasta el 31 de agosto se han recibido 4.842 ROS) hace prever que este año también ocurrirá un descenso.

Gráfico 2. Fuente UIAF

 

Efectividad de los ROS

El informe de gestión de la UIAF también incluye un análisis de la efectividad de los ROS. Para explicarlo, la Unidad suministra un gráfico (gráfico 3) en el que organiza dos grupos: A y B. El grupo A está conformado por los reportes de operaciones sospechosas a los que una vez recibidos se les asigna un análisis detallado, mientras que a los del grupo B no se les asigna análisis detallado.

Al observar el gráfico 3 se deduce que entre el primer y cuarto trimestre de 2011 hubo una caída significativa en la efectividad de los ROS del 50%. Además, es preocupante observar que entre el primer trimestre de 2011 y el primer trimestre de 2012 la inefectividad pasó del 30% al 73%; en consecuencia, la efectividad descendió del 70% al 27% en el mismo lapso de tiempo.

No obstante, en los primeros tres trimestres de 2012 la efectividad ha recuperado algo de terreno al pasar del 27% al 38%, lo que significa que la inefectividad decreció del 73% al 62%.

 

Gráfico 3. Fuente UIAF

 

Caída en requerimientos nacionales e internacionales

La UIAF tiene entre sus ‘‘productos’’ la respuesta a los requerimientos de información que le realizan autoridades del orden nacional e internacional en relación con eventuales casos de lavado de activos y/o financiación del terrorismo.

Si se observa con atención el gráfico 4 se advierte que los requerimientos nacionales a la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) tuvieron un crecimiento casi ininterrumpido entre 2001 y 2009. Sin embargo, de 2009 a 2011, se evidencia una caída del 74% en el número de requerimientos nacionales, ya que se pasaron de 1.021 a 267 en esos dos años. El enorme decrecimiento en los requerimientos se detuvo este año, ya que al 31 de agosto la UIAF recibió 335.

La situación es similar respecto a los requerimientos internacionales entre 2009 y 2011, ya que de 136 se pasó a 66, respectivamente. Es decir, un descenso del 52%. Para 2012 se evidencia una recuperación en este sentido, ya que al 31 de agosto la UIAF recibió 135 requerimientos.

 

Gráfico 4. Fuente UIAF

 

Fallas en componentes del sistema de prevención LA/FT

En uno de los apartes de su informe de gestión, la Unidad de Información y Análisis Financiero evalúa los cuatro componentes de lo que, según su consideración, configurarían un ‘‘sistema ideal’’ de prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo. Estos son: gobierno, hogares, empresas y sector externo.

 

El Gobierno

Respecto al gobierno, la UIAF se muestra crítica, toda vez que señala que ‘‘(…) como actor fundamental del Sistema, debe ser analizado desde la labor realizada por cada una de las entidades públicas, en las que se evidencia falta de administración del riesgo ALA/CFT, especialmente frente a la corrupción’’.

En igual sentido, cuestiona que en Colombia no se tenga ‘‘una base de datos actualizada sobre las Personas Expuestas Políticamente –PEP–, que incluya a los contratistas e interventores, como una necesidad del país y una obligación consignada en las recomendaciones del GAFI’’.

La Unidad recuerda que en la actualidad existen en el país cerca de 6.000 sujetos obligados a reportar operaciones sospechosas y operaciones objetivas. No obstante, observa que ‘‘estos sujetos obligados no cubren todos los sectores que son recomendados por el GAFI ni el total de sectores identificados con alto riesgo por la UIAF’’, una situación que pretende resolver con un mapa de riesgo que permitirá identificar los sectores más vulnerables para hacerlos objeto de regulación.

Finalmente, y en referencia al asunto penal, observa que en Colombia hay ‘‘un número bajo de funcionarios especializados en lavado de activos, extinción de dominio y la financiación del terrorismo para atender las investigaciones, recaudar los elementos probatorios y las actuaciones que se derivan de las mismas’’.

 

Hogares

Según la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), los hogares colombianos ‘‘muestran deficiencias significativas en su conocimiento sobre los fenómenos delictivos de lavado de activos y financiación del terrorismo y, en consecuencia, su participación en el sistema ALA/CFT del país es mínima, si no nula’’.

Además, agrega que esto ‘‘conlleva que no se cuente con participación ciudadana relevante para contrarrestar el fenómeno asociado a estos delitos, derivado en parte de que (sic) los hogares no conocen los efectos nocivos de estas acciones delictivas sobre su bienestar, no hay cultura ALA/CFT’’.

 

Empresas

Aquí la UIAF destaca la tarea adelantada por el sector financiero, el cual ‘‘ha desarrollado e implementado el Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo SARLAFT’’. En contraste, arremete contra el sector real, ya que, según la consideración de la UIAF, ‘‘de forma parcial y reducida, cuenta con algunos instrumentos para prevenir y detectar operaciones relacionadas con LAFT, pero no ha desarrollado sistemas de prevención robustos como lo ha hecho el sector financiero’’.

La Unidad señala, además, que ‘‘la idea es que más sujetos reportantes del sector real entren a fortalecer la información que sobre nuevos sectores debe tener el sistema ALA/CFT’’.

 

Sector externo

En este punto la UIAF toma en cuenta a organismos como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el Comité de Basilea, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y las Unidades de Información Financiera alrededor del mundo.

Recuerda la UIAF en este punto que ‘‘para comprobar la implementación y adaptación de los estándares internacionales, el GAFI y los grupos regionales realizan las evaluaciones mutuas, las cuales son el proceso mediante el cual se examina el nivel de cumplimiento de los criterios y recomendaciones que formula en materia ALC/CFT el GAFI en cada uno de los países’’.

Sin embargo, observa fallas en el componente sector externo, en razón que ‘‘no obstante y a pesar de contar con organismos internacionales protagonistas en la lucha ALA/CFT, es evidente que el fenómeno es creciente y la cooperación internacional real no es óptima’’.

 

Observaciones y preguntas de InfoLAFT

Tras leer acuciosamente el informe de gestión noviembre 2010-agosto 2012 presentado por la UIAF, el equipo de redacción de InfoLAFT –el cual está comprometido con la lucha contra el lavado de activos y la financiación del terrorismo, y cuya finalidad es aportar para el fortalecimiento del sistema de prevención– se permite expresar los siguientes puntos:

  • Si bien la UIAF tiene razón cuando afirma que hace falta mayor regulación ALA/CFT en el sector real de la economía, también es preciso recordar que la implementación de esos controles es un proceso que apenas arranca en el mundo.
  • No es adecuado comparar al sector financiero con el real, teniendo en cuenta que el primero le lleva dos décadas de ventaja al segundo en relación al combate del lavado de activos y alrededor de una década en la lucha contra la financiación del terrorismo.
  • La regulación en el sector real no se puede adelantar de forma imprevista. Hacerlo generaría una situación similar a la ocurrida con los transportadores de carga terrestre por carretera (Circular Externa 11 de 2011 de la Superintendencia de Puertos y Transporte), en donde se tuvieron que realizar decenas de capacitaciones y aplazar la entrada en vigencia de la norma por la no socialización previa con los ahora vigilados.
  • Causa inquietud el descenso en el número de reportes de operaciones sospechosas. Sería importante conocer las razones de este fenómeno.