En 2009 una división del gobierno del Reino Unido publicó un documento que estudia los tipos de fraudes más comunes que afectan a individuos y pequeños negocios. La publicación se enfoca en cuatro tipos de fraudes, entre ellos el robo de identidad.

 

Los tipos de fraudes

Según el documento, la estafa de mercadeo masivo, las inversiones fraudulentas, los fraudes de identidad y los fraudes en pequeños negocios son las modalidades que más afectan a los individuos y empresas.

 

Estafa de mercadeo masivo 

Este tipo de fraude es definido por la Oficina británica de Defensa de la Competencia (OFT por su sigla en inglés) como ‘‘una práctica comercial engañosa o tramposa en la que un individuo recibe un contacto no solicitado o no invitado (por correo electrónico, carta, teléfono o publicidad, por ejemplo), el cual realiza falsas promesas para quitarle el dinero de forma engañosa”.

Según el documento, dentro de este tipo de fraude se encuentran varias modalidades tales como:

 
  • Estafas de juegos de azar: dentro de este tipo de estafa el delincuente busca involucrar a la víctima en loterías u otro tipo de juegos de azar. Un ejemplo que menciona el documento se presenta cuando el defraudador envía una notificación a su potencial víctima para informarle que ha ganado un premio de lotería, pero que antes de entregárselo debe hacer un anticipo por concepto de gastos administrativos.
  • Estafas para hacer dinero: básicamente este tipo de estafa busca que las personas ganen dinero de forma fácil. El documento indica que dentro de este tipo de estafa se encuentran las pirámides y las ofertas de trabajo en casa que prometen buenos salarios sin la necesidad de tener buenos estudios.  
  • Productos y servicios falsos: según la publicación, la gama de dichos productos y servicios abarcan las medicinas milagrosas y los servicios por parte de videntes y psíquicos. También se encuentran las ofertas de vacaciones en sitios exóticos, servicios para impulsar su carrera profesional y préstamos fraudulentos, los cuales requieren un pago o inversión inicial por parte de la víctima.
  • Estafas ilícitas: en este tipo de estafa, según el documento, los victimarios les hacen creer a las víctimas que son funcionarios públicos de un país extranjero y que requieren de su ayuda para retirar del país una gran cantidad de dinero producto de un acto corrupto.
  • Estafas empleando trucos tecnológicos: en este caso el defraudador se las arregla para instalar en el computador de la víctima un software malicioso que conecta a la persona a Internet a través de una línea de alto costo.

 

Inversiones fraudulentas

Según los ejemplos citados en el documento, en este tipo de fraude el defraudador se aproxima a la víctima con la promesa de invertir en títulos valores, bienes suntuosos o finca raíz con el ánimo de obtener altos rendimientos a cambio de altas sumas de dinero.

Dentro de este tipo de fraude se encuentran las siguientes modalidades:

 

  • Inversiones de alto riesgo: según el documento, bajo esta modalidad las víctimas son incitadas a invertir en acciones, piedras preciosas y arte, ofreciendo precios totalmente sobrevalorados.
  • Inversiones en propiedades: esta modalidad consiste en contactar a los futuros inversionistas  a través de folletos llamativos e invitarlos a una presentación sobre  cómo hacer dinero en el mercado de la finca raíz. Posteriormente las personas son presionadas para ingresar al proyecto por medio de una cuota inicial o también por la compra de una propiedad a bajo costo, según lo indica la publicación.
  • Esquema Ponzi: en este esquema el delincuente crea, en apariencia, un esquema de inversión que promete rendimientos por encima del promedio. En realidad, de acuerdo con la publicación, los defraudadores toman parte del dinero para su propio beneficio y usan el resto para pagar los rendimientos.
  • Abuso del mercado: según el documento, este tipo de fraude consiste en esparcir falsos rumores acerca del precio de una acción con el objetivo de incrementar la demanda de dicho título valor y vender antes de que la falsedad de dichos rumores sea descubierta.

 

Fraudes de identidad

Según el documento, “el fraude de identidad se puede describir como el uso de una identidad robada durante un acto criminal para obtener bienes y servicios por medio del engaño. El hecho de robar la identidad de una persona no constituye, por sí solo, fraude de identidad y esto constituye una distinción importante”.

A continuación se provee una lista de las modalidades de dicho delito obtenidas del documento:

 

  • Documentos o tarjetas perdidas o robadas: de esta forma los delincuentes pueden acceder a bienes y servicios.
  • No hay presencia de la tarjeta: el delincuente obtiene suficiente información sobre los datos bancarios de la víctima para realizar pagos.
  • Falsificación de documentos/tarjetas: el defraudador falsifica los documentos de la víctima para adquirir artículos.
  • Robo de una cuenta corriente: cuando el delincuente utiliza la cuenta corriente de la víctima a su antojo y utiliza el dinero/crédito de la misma para su beneficio.
  • Creación de nuevas cuentas, préstamos: en este caso se emplean los datos de la víctima para crear una cuenta bancaria o aplicar para un crédito.
  • Robo de identidad: el defraudador toma la identidad de la persona de forma permanente.

En el siguiente gráfico, Gordon y Wilcox (2003) hacen una descripción del proceso de fraude de identidad, el cual se puede dividir en tres fases:

 

Fuente: Gordon y Wilcox (2003)

 

Fase I: el proceso de fraude de identidad comienza con un individuo creando una nueva identidad, usualmente mediante el robo o falsificación de algún documento o medio empleado para la identificación. Posteriormente la falsificación del documento o medio de identificación le permite al criminal adquirir u obtener acceso a documentos primarios o de filiación como “pasaporte, certificados de nacimiento, licencia de conducción o Número de Seguro Social”. Según los autores, los documentos primarios o de filiación tienen como característica el suministro de información necesaria a los criminales para adquirir más documentos fraudulentos, situación en la cual, “a diferencia de los documentos adquiridos por el robo de identidad, no existe una víctima que se dé cuenta y reporte el robo”.

Segunda fase: una vez los criminales y terroristas tienen una identidad fraudulenta, estos pueden acceder a una gran gama de servicios y posibilidades para llevar a cabo sus intenciones. Según los autores, “Con una nueva identidad, los criminales o terroristas pueden evadir la detección de los oficiales que verifican las credenciales, o engañar los sistemas empleados para detectar documentación fraudulenta”.

Tercera fase: se puede evidenciar que existe un vínculo entre el robo de identidad y el lavado de activos y otros crímenes financieros, pues, según explican los autores, “los lavadores de dinero tienen la intención de tomar el dinero que han ganado a través de medios ilegales y depositarlo en un banco o en otra institución financiera, o usarlo para comprar pólizas de seguros”. Adicionalmente al lavado de activos, el terrorismo es otra de las finalidades del robo de identidad: como muestra se tienen los ataques del 11 de Septiembre, pues se afirma que varios de los perpetradores de dichos actos utilizaron licencias de conducir y pasaportes falsos, entre otros documentos, como medio para llevar a cabo los actos terroristas.

 

Fraudes en contra de pequeños negocios

Según la publicación, los negocios están expuestos a fraudes internos (perpetrados por sus empleados) y a fraudes externos (ejecutados por terceros). Sumado a lo anterior, según lo explica el documento, los pequeños negocios son afectados por fraudes específicos como:

 

  • Fraude de la identidad corporativa: este fraude se expresa como robo de la dirección IP y correo electrónico. También ocurre cuando, por ejemplo, los clientes de la compañía son direccionados a pagar fondos en cuentas alternativas.
  • No hay presencia de la tarjeta: es muy similar al tipo de fraude de identidad mencionado anteriormente, en donde los delincuentes adquieren bienes y servicios sin la necesidad de tener la tarjeta físicamente.

 

Las técnicas de los defraudadores

Aparte de las modalidades de fraude más comunes, el documento indica que existen cuatro técnicas empleadas por los defraudadores para cometer los fraudes:

 

Selección de víctimas

El documento indica que existen varias modalidades usadas por los delincuentes para seleccionar a las víctimas, dentro de las cuales se encuentran:

  • Listas potenciales de víctimas: esta abarca fuentes de información abierta como directorios telefónicos, listas de accionistas, nombres de directores de compañías y listas legítimas de clientes vendidas para labores de mercadeo. Según la publicación, el blanco predilecto de los delincuentes son los directores de compañías, pues estos suministran gran variedad de datos personales, incluyendo su dirección personal, y por lo general tienen un salario superior al de otras personas.
  • Grupos afines: estos grupos son personas que por lo general trabajan juntas, son miembros de un club, van a la misma iglesia, etc. De acuerdo con la publicación, el objetivo de los delincuentes es ‘enganchar’ a una persona de ese grupo con el fin de atraer más víctimas y posteriormente cometer el fraude. Un ejemplo de ello es el caso de Bernard Madoff.
  • Publicidad dirigida: existen estafas que publican anuncios en determinados medios para focalizar a sus víctimas.

 

Estrategias de perpetración

Según el documento, corresponden a las técnicas empleadas por el criminal para defraudar tras haber seleccionado a su víctima.

 

  • Habilidades de negocios y contactos: para llevar a cabo sus actividades, el criminal requiere buenas habilidades de negocios y una buena red de contactos.
  • Uso apropiado de la última tecnología: muchos de los defraudadores emplean “software sofisticado, desarrollan programas y artefactos para fabricar y copiar tarjetas”.
  • Apariencia profesional y legítima: según la publicación, parte del éxito en los fraudes cometidos corresponde a la apariencia que viene representada por el tipo de publicidad, correos electrónicos, cartas, folletos, presentación personal, etc.
  • Apariencia de ilegalidad: a diferencia del numeral anterior, este tipo de fraudes incitan a las víctimas a cometer un acto ilegal en caso de tratarse de un acto real y no de un fraude.
  • Estafar con pequeñas sumas de dinero: es una táctica empleada por los estafadores para evitar que la víctima lo denuncie.
  • Buenas técnicas de venta: según el documento, los defraudadores se especializan en sus labores de ventas para poder estafar a la víctima.
  • Vender un sueño: se refiere a que el estafador ofrece un artículo a un precio muy bajo o una inversión que promete retornos por encima de los normales.
  • Operar en una zona gris: de acuerdo con la publicación, muchos de los estafadores operan en una zona gris, haciendo difícil y hasta ambiguo poder catalogar sus actividades como fraude. Lo anterior evita que dicha situación sea reportada por las víctimas, pues estas no se consideran como tales.
  • Intimidación: el documento indica que en contadas ocasiones se recurre a esta práctica y que  es más común en las estafas nigerianas.

 

Estrategias para evitar ser detectado

Según el documento, los defraudadores emplean una gran gama de técnicas para evitar ser detectados. Dichas estrategias son las siguientes:

 

  • Tomar y huir: los defraudadores no permanecen en el mismo lugar por mucho tiempo y cambian de lugar antes de ser atrapados.
  • Operar desde jurisdicciones con leyes débiles: muchas de las estafas de mercadeo masivo operan en países en donde existe poco interés por parte de las autoridades o en donde las penas son muy leves en caso de ser atrapados. El documento indica que España es uno de los países preferidos por los defraudadores pues dichos delincuentes no suelen afectar a ciudadanos españoles.
  • Hacer que la denuncia sea poco probable: como se mencionó anteriormente, los defraudadores estafan a sus víctimas por montos pequeños para evitar que sean denunciados y también aprovechan que no sea claro para la víctima en qué jurisdicción se debe denunciar el fraude.

Después de cometer el fraude y de ‘blindarse’ contra la persecución de las autoridades, el delincuente necesita que las ganancias obtenidas sean aseguradas y poder lavar del dinero, para lo cual se requiere que el criminal tenga una red de contactos y experiencia en esta área.