Infolaft presenta a sus lectores la segunda parte de su cubrimiento del XVIII Congreso Hemisférico de Prevención del Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo, el cual tuvo lugar en Panamá en agosto de 2014.

 

Lavado de dinero a través del mercado de valores

Según Matías Mora, funcionario de la firma FTI Consulting, el mercado de capitales se consolida cada vez más como una opción para los lavadores debido al incremento importante en la regulación bancaria. Mora indicó que el mercado de capitales le permite al lavador actuar en varias jurisdicciones y realizar múltiples transacciones, lo que hace que  en dicho proceso intervengan muchos actores.

Punto seguido, Mora indicó los que en su consideración son los principales factores de riesgo de LA/FT identificados en el sector bursátil:

 
  • El mercado de valores maneja cada vez una mayor cantidad de transacciones, todas realizadas electrónicamente y de manera inmediata, lo cual hace prácticamente imposible su monitoreo total.
  • Existen transacciones comunes que pueden involucrar a una multiplicidad de jurisdicciones e intervinientes que pueden ser naturales o jurídicos.
  • Hay un creciente número de mercados con diferentes procedimientos donde se pueden invertir recursos.
  • Existe cierta confianza en los controles de conocimiento del cliente implementados por los banco, pues el sector bursátil confía en la legitimidad de los recursos provenientes de este sector.

 

Proceso de lavado en el mercado de capitales

De acuerdo con el expositor, en la etapa de colocación el mercado de capitales ha representado un menor riesgo como punto de entrada para el dinero en efectivo, teniendo en cuenta que el lavador –por regla general- tiene dinero en efectivo producto de actividades ilícitas.

En cuanto a la etapa de estratificación de la operación de lavado, Mora señaló que la naturaleza líquida y la inmediatez del mercado de capitales resultan atractivas para el lavador. A esto se le debe sumar la realización de negociaciones a nivel internacional, lo que le agrega una capa de complejidad a la operación.

En relación con la reintegración de los recursos lavados, Mora mencionó que la estructura de las operaciones del mercado de capitales le permite al lavador contar con una amplia gama de estructuras, productos y servicios que opacan aún más el origen ilícito de los fondos. 

 

Controles recomendados

Mora señaló que con la finalidad de minimizar las vulnerabilidades evidenciadas es necesario que la entidades tengan en cuenta lo siguiente:

 

  • Nunca abrir cuentas en efectivo.
  • No aceptar transferencias de terceros.
  • Estar alerta al tratar con bancos que se encuentren en jurisdicciones que tengan una regulación débil en materia de prevención del LA/FT.
  • Identificar realmente al inversionista.
  • Asegurarse de la legitimidad y lógica del monto de la operación.
  • Regular estrictamente el uso de efectivo en las cuentas de inversión.

 

Alertas en transacciones de valores

En relación con la verificación de señales de alerta en las operaciones que se realicen en el mercado de valores, el experto señaló algunas señales de alerta que se deben tener en cuenta:

 

  • Poco movimiento de carácter bursátil pero frecuentes movimientos de efectivo.
  • Compra o venta de acciones específicas antes de que estas presenten movimientos dramáticos de precios.
  • Compañías que emiten valores sin tener operaciones comerciales, productos o ganancias.
  • Compra de acciones a precios considerablemente por encima del eventual precio de venta.
  • Similitud en teléfonos, direcciones o directores en diferentes partes de la operación.
  • Transferencias y depósitos inconsistentes con el historial y perfil del cliente.             

 

Operación inusual frente a operación sospechosa

Esta conferencia estuvo a cargo de dos expositores. El primero de ellos fue Heiromy Castro Milanés, quien es economista y actualmente se desempeña como Director del Departamento de Prevención de Lavado de Activos y Crímenes Financieros de la Superintendencia de Bancos de la Republica Dominicana. El segundo expositor fue Heynar Martínez Morales, abogado que actualmente se desempeña como Director Jurídico de la Unidad de Análisis Financiero de Nicaragua.

 

Operaciones inusuales

El primero en hablar fue Heiromy Castro, quien se encargó del tema de las operaciones inusuales. En este sentido, Castro señaló que la operaciones inusuales son aquellas cuya cuantía, características y periodicidad no guardan relación con la actividad económica del cliente.

En relación con lo anterior, Castro indicó que esos tipos de operaciones están compuestas por señales de alerta y precisó que una señal de alerta no necesariamente implica la ejecución de una operación sospechosa.

Castro clasificó las transacciones inusuales en  institucionales o genéricas y particulares. Las señales de alerta genéricas son aquellas que son comunes o básicas para todos los sujetos obligados y las particulares serán las que se dan dependiendo del giro ordinario de los negocios que desarrolla cada sujeto obligado.

De acuerdo con lo anterior, Castro mencionó que las señales de alerta serán entonces elementos referenciales, avisos o banderas rojas que deben ser analizadas a fin de determinar tempranamente la presencia de operaciones inusuales.

Castro precisó que una señal de alerta por sí sola no necesariamente debe considerarse como una operación sospechosa.

Por otro lado, Castro señaló que las fuentes de las señales de alerta pueden ser internas, es decir, aquellas detectadas por las áreas internas del sujeto obligado; y externas, que serían las que proviene de información de las autoridades.

Señales de alerta para clientes y operaciones

En su exposición Castro señaló las siguientes señales de alerta:

 

  • Clientes cuyas direcciones o domicilios están alejadas de la ubicación de la oficina en donde opera su cuenta o efectúa  negocios.
  • Clientes cuya residencia o sector de la misma no guarda relación con los montos que deposita y su estilo de vida.
  • Clientes que pagan los altos y variados consumos de su tarjeta de crédito varias veces al mes y en efectivo
  • Clientes que se hacen acompañar de personas que les dicen lo que deben hacer.
  • Empresas que realiza altos depósitos en efectivo en un momento en el cual el sector económico que representa está en crisis.
  • Cuentas que muestran altas transacciones en efectivo, cuando por la naturaleza del negocio no deberían manejar sumas en efectivo.

Detección temprana de inusualidades

Castró señaló que los sujetos obligados a través de sus fuentes de señales de alerta deben implementar procedimientos de detección temprana de operaciones inusuales que tengan en cuenta el comportamiento transaccional del cliente y recomendó que los análisis que se hagan de tales operaciones sean efectuadas tanto para las transacciones efectuadas como para las intentadas, sean sospechosas o no.

 

Operaciones sospechosas

Por su parte, Heynar Martínez indicó que la operación sospechosa y su reporte tienen tres enfoques que se complementan entre sí. El primer enfoque es el de los sujetos obligados, el segundo el de las UIF y el tercero el de la fiscalía y los tribunales.

Martínez señaló que una operación sospechosa es aquella operación detectada como inusual que durante y a través del proceso de examen que realice el sujeto obligado no es acreditada ni explicada por el cliente, por lo cual no se deben reportar no inusualidades ni señales de alertas.

Fases de la operación sospechosa

Martínez indicó que el proceso de gestación de una operación sospechosa tiene tres fases, a saber:

 

  • Fase 1. Generación o detección de la alerta.
  • Fase 2. Maduración o análisis de la inusualidad. Esto es una señal de alerta que no pudo ser aclarada.
  • Fase 3. Conclusión que ya correspondería a la sospecha.

 

En relación con la fase 3 del proceso, Martínez mencionó que la recomendación 20 del Gafi y sus 5 notas interpretativas señalan como complemento lo siguiente:

 

  • El reporte de ser exigido por la ley.
  • Debe haber sospecha.
  • Que los fondos sean producto de actividades ilícitas.
  • Reporte oportuno a la UIF.

 

Martínez precisó que en virtud de la recomendación 29 del Gafi, la función principal de la UIF es la recepción y análisis de los reportes de operaciones sospechosas que deberá complementar con información adicional de los sujetos obligados.

Características del ROS

En relación con la presentación del ROS, Martínez señaló que este tipo de reporte no constituye una denuncia penal y debe ser el resultado de una labor preventiva del sujeto obligado y constituye la materia prima para el correspondiente análisis financiero por parte de la UIF.

De igual manera, Martínez señaló que el ROS se debe presentar atendiendo los plazos, formularios, canales de entrega, medidas de seguridad y contenidos mínimos exigidos por la UIF.