Durante el foro infolaft ‘Metodologías para el sector financiero y el sector real’ se llevó a cabo un interesante panel, conformado por oficiales de cumplimiento de ambos sectores, en el que se hicieron observaciones sobre las dificultades para implementar un adecuado sistema de prevención LA/FT en el sector real y se entregaron recomendaciones para superarlas. Por su parte, el director de infolaft, Alberto Lozano, recordó los ocho errores que cometen las entidades del sector real al implementar controles.

 

El panel estuvo conformado por Luz Stella Castillo, oficial de cumplimiento suplente del Banco Caja Social; Alexandra Uribe, abogada del Oleoducto de los Llanos Orientales (ODL); y Orlando Bolívar, oficial de cumplimiento de 4-72. Ellos dieron respuesta a las siguientes preguntas, planteadas previamente por infolaft:

 

Pregunta 1: ¿Cómo analizan la experiencia de prevención LA/FT del sector real?

Según Luz Stella Castillo, desde su experiencia en el sector financiero ha observado que el mayor problema es generar conciencia en las entidades del sector real respecto a la lucha contra el lavado de activos y la financiación del terrorismo.

A su turno, Alexandra Uribe reconoció que muchas entidades del sector real concentran el trabajo de prevenir el LA/FT en la figura del oficial de cumplimiento y descuidan la adopción de esa cultura en el resto de la organización.

Por otra parte, Orlando Bolívar indicó que el principal reto consiste en que las entidades del sector real le quiten al oficial de cumplimiento el estigma de ser un policía o enemigo de los negocios. Adicionalmente, recordó que varias de las empresas más grandes del país ya implementan programas de prevención y que la lucha contra el LA/FT apenas arranca en el sector real, mientras que el sector financiero lleva 20 años inmerso en ella.

 

Pregunta 2: ¿Qué esperan de las entidades públicas?

Castillo observó que es necesaria una mayor coordinación entre las autoridades, toda vez que en muchas ocasiones varias dependencias de un ente público solicitan la misma información a las entidades del sector financiero, generando desgaste a través de esas respuestas.

Uribe solicitó mayor apoyo de las entidades del Estado para fortalecer la lucha en el sector real, ya que la mayoría de los esfuerzos se concentran en el sector financiero. Bolívar se mostró de acuerdo con Uribe sobre la necesidad de más ayuda, al tiempo que agregó que la solución a los problemas no es solo normativa e ilustró su tesis poniendo de ejemplo las normas del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (Resolución 2705 de 2010) y de la Superintendencia de Puertos y Transporte (Circular Externa 11 de 2011), cuya aplicación, según Bolívar, ha sido difícil porque aplicaron al sector real normas que estaban hechas para el sector financiero.

 

Pregunta 3: ¿Quién debería iniciar el sistema de prevención LA/FT en una empresa del sector real?

Castillo indicó que se debe dar prioridad a las áreas comerciales, en razón de que a ellos es a quienes se debe enseñar con qué clientes es bueno relacionarse y con cuáles no.

Uribe recomendó motivar a los representantes legales y gerentes de las entidades del sector real sobre la importancia de luchar contra el LA/FT para que la implementación de los posteriores sistemas venga desde el más alto nivel.

Mientras que Bolívar señaló que debería hacerlo la persona con más reconocimiento en la organización, la cual en muchas ocasiones no es la de más alto cargo, sino la que –por ejemplo– lleva más tiempo trabajando en la empresa. Además, reconoció que es adecuado contar con un manual, pero hizo énfasis en que debe ser práctico y concreto. ‘‘No se debe convertir en una enciclopedia, ya que toda la información debería estar inmersa en los procesos’’.

 

Reflexiones adicionales

Al culminar el panel, el director de infolaft, Alberto Lozano, afirmó que la prevención del LA/FT es un tema que debe involucrar a todas las personas que conforman una organización. ‘‘Ni los oficiales de cumplimiento ni los presidentes de las compañías lograran combatir los delitos si no logran ese apoyo’’.

De igual manera recomendó que las áreas de cumplimiento se comuniquen con las demás áreas de la entidad para preguntar cuál es la mejor forma de trabajar. Es decir, no siempre imponer lo que se debe hacer, lo cual permitirá mayor receptividad por parte de la organización. Respecto a este punto, indicó que una buena forma de hacer sinergia es estructurar una capacitación en varios campos, tales como riesgo de fraude, riesgo de lavado de activos y seguridad industrial.

También aclaró que gestionar el riesgo LA/FT no consiste en estigmatizar un sector, sino en conocer el riesgo de ese sector y tomar medidas para hacerle frente.

 

8 errores reales

Tras el panel, Lozano expuso a los asistentes al foro los ocho errores más comunes que cometen las entidades del sector real al momento de luchar contra el lavado de activos y la financiación del terrorismo.

 

Primer error: no entender el concepto de LA

Muchas veces las entidades al leer el artículo 323 del Código Penal piensan que podrían lavar activos cuando en desarrollo de sus negocios adquieran, resguarden, inviertan, transporten, transformen, custodien o administren bienes provenientes de actividades delictivas.

No obstante lo anterior, hay que tener en cuenta que una persona responde penalmente por el delito de lavado de activos cuando su conducta sea típica, antijurídica y culpable. En caso de no cumplir con estos requisitos no habrá ningún tipo de responsabilidad penal.

Segundo error: narcotizar el tema

Las entidades deben preocuparse más por cumplir con las obligaciones que imponen las normas administrativas que por el tema delictual. El lavado de activos no es únicamente dar apariencia de legalidad a activos provenientes del narcotráfico. Tampoco es solamente legalizar dólares provenientes de la venta de narcóticos.

Vale la pena recordar que hay varios delitos fuente, entre los cuales están el secuestro, la trata de personas, el tráfico de armas y la rebelión.

Tercer error: usar mal las listas

El problema que crea la verificación en listas es la falsa seguridad que puede generar el consultarlas. Muchas personas consideran que la prevención del lavado de activos consiste en verificar a los potenciales clientes en listas o bases de datos restrictivas, tales como la denominada ‘Lista Clinton’.

Estas listas no pretenden agrupar todos los lavadores de activos que existan. Por ejemplo, existen personas que han sido extraditas a Estados Unidos acusadas de lavar activos que no estuvieron incluidas en la ‘Lista Clinton’. Consultar las listas no significa estar cubierto del riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo.

Cuarto error: subestimar al lavador

Hay que tener siempre presente que las personas que se dedican a lavar activos invierten muchos recursos en esta actividad. El lavador se especializa en conocer los puntos vulnerables de las entidades y va a las empresas en las cuales haya evidenciado fallas en los procesos adoptados en materia de prevención.

Asimismo, los lavadores no pretenden lavar grandes cantidades de recursos en una sola operación, sino que están dispuestos a gastar tiempo en lograr su cometido.

También hay que tener en cuenta que el lavador corrompe, pues utiliza mecanismos para sobornar a funcionarios de la entidad que pueden ayudarlos a introducir los recursos provenientes de actividades delictivas.

Quinto error: olvidar el riesgo reputacional

La Superintendencia Financiera de Colombia lo ha definido como la posibilidad de pérdida en que puede incurrir una entidad por desprestigio, mala imagen, publicidad negativa, cierta o no, respecto de la institución y sus prácticas de negocios, que cause pérdida de clientes o disminución de ingresos o procesos judiciales.

Es probable que si la entidad fue utilizada para dar apariencia de legalidad a activos de origen ilícito y si tal situación es conocida por los clientes, la entidad sufra pérdidas por el desprestigio al cual se verá sometida.

Sexto error: creer que solo aplica a los bancos

Existe regulación en este tema para entidades que se encuentren inscritas como emisores de valores en el registro de emisores de valores, para usuarios del servicio aduanero y cambiario, para transportadoras de valores y para notarios, entre otros.

Séptimo error: descuidar el tema de la FT

Las entidades deben tener presente que no solo se debe prevenir y controlar el lavado de activos sino también la financiación del terrorismo. La financiación del terrorismo es mucho más difícil de detectar, pues estas operaciones no solo involucran activos que tengan su origen en actividades ilícitas, sino que también se pueden utilizar bienes de origen lícito.

Octavo error: no contar con un sistema

Es recomendable que las entidades, así no tengan obligaciones legales expresas en esta materia, desarrollen un sistema de prevención de lavado de activos que tenga por lo menos lo siguiente:

  • Políticas claras
  • Manual de procedimientos
  • Plan de capacitación en el tema
  • Herramientas tecnológicas para consulta de listas