La Unidad de Análisis Financiero de Chile (UAF) publicó el estudio ‘Tipologías y señales de alerta del lavado de activos’, un trabajo muy completo que basa sus principales conclusiones en el análisis de las condenas impuestas por esa conducta punible en Chile. En consideración de InfoLAFT, este trabajo bien puede ser de utilidad para los funcionarios de entidades que operan en Colombia teniendo en cuenta las similitudes en los dos mercados financieros.

 


 

El estudio examina los 42 procesos judiciales que por el delito de lavado de activos se adelantaron en Chile entre 2007 y 2011 para identificar las tipologías y señales de alerta. Este trabajo es muy interesante en la medida en que entrega información real y valiosa a los funcionarios de las unidades de cumplimiento de entidades financieras que operan en Chile y en el continente en general para que puedan administrar de mejor manera el riesgo LA/FT.

Según la UAF, ‘‘la descripción de cada una de las 42 sentencias (…) no se detiene en detalles pormenorizados sobre las investigaciones emprendidas por la Fiscalía ni expone el desarrollo cabal de los juicios que culminaron en cada una de las condenas. Por el contrario, este informe –que constituye el primer ejercicio en que estos fallos han sido sistematizados– se centra en los aspectos que facilitan la identificación de las formas, herramientas, sectores económicos e instrumentos financieros y no financieros que han utilizado en Chile las organizaciones criminales dedicadas al lavado de dinero’’.

 

Las cifras

La UAF de Chile informó que 80 personas recibieron condenas en el marco de los 42 procesos que se llevaron a cabo entre 2007 y 2011 por lavado de activos. De igual forma, el 88% de las mismas fueron emanadas entre 2009 y 2011. La entidad también indicó que el principal delito fuente fue el narcotráfico con el 86% del total de las sentencias condenatorias, mientras que el restante (14%) correspondió a delitos de malversación de fondos públicos, trata de personas, corrupción y fraude fiscal.

Según se pudo establecer el 45% de las penas incluyeron incautaciones, las cuales sumaron $2.853 millones de pesos chilenos (el equivalente a $10.194 millones de pesos colombianos). El 35% de las confiscaciones correspondió a dinero, el 34.7% a bienes inmuebles y el 30.3% a vehículos.

Por otra parte, las notarias, las empresas de compra y venta de automóviles, las compañías de bienes raíces, los corredores de propiedades y las sociedades de gestión inmobiliaria fueron los sectores más usados por los lavadores para llevar a cabo su actividad delincuencial.

 

Efectos del lavado de activos

La Unidad de Análisis Financiero de Chile indica en su estudio que el LA tiene fundamentalmente cuatro efectos negativos:

  • Amenazas sociales: favorece indirectamente la criminalidad, al permitir a las organizaciones delincuenciales darle apariencia de legalidad al producto de sus delitos. El lavado crea la percepción de que el delito tiene una recompensa.
  • Efectos económicos negativos: produce distorsiones en los movimientos financieros e infla industrias y sectores. La competencia legal de mercado deja de existir cuando ingresan dineros de origen ilícito.
  • Efectos financieros: introduce desequilibrios macroeconómicos, arruina la integridad del sistema financiero y la estabilidad de las instituciones. Desalienta la inversión extranjera y distorsiona los flujos internacionales de capital.
  • Costos reputacionales: el lavado de activos genera pérdida de prestigio y daña la imagen de las entidades envueltas en su comisión. Este delito disminuye la confianza pública ante los involucrados.

 

Señales de alerta y tipologías

Las señales de alerta más frecuentes a lo largo del estudio, que consta de 118 páginas, son las siguientes:

  • Las operaciones realizadas por los clientes no se corresponden con su perfil financiero.
  • Clientes nuevos que repentinamente aparecen como propietarios de grandes negocios.
  • Reiteradas operaciones a nombre de terceros.

Respecto a las tipologías, se destacan:

  • Empresas fachadas (entidades que se constituyen legalmente, pero que no tienen existencia física y reciben el dinero de los lavadores para darle apariencia de legalidad)
  • Sociedades de pantalla (entidades que se constituyen legalmente y tienen planta física, pero se usan para mezclar recursos lícitos con ilícitos)
  • Testaferrato (estrategia que consiste en inscribir bienes de lavadores a nombre de terceros con el fin de ocultar su origen)