El documento ‘Riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo en el sector solidario’, elaborado por la Superintendencia de Economía Solidaria y la Uiaf, ilustra varias señales de alerta que deberían ser de interés para todas las entidades del sector solidario obligadas a gestionar el riesgo.

 

Gran revuelo causó recientemente la publicación en El Espectador de un artículo titulado ‘Así lavan plata las guerrillas en Colombia’, en el que se mencionaba un documento ‘‘de 56 páginas en el que [se] revela cómo las guerrillas (Farc y Eln) lavan y consiguen plata para financiar la guerra a través de cooperativas y otras entidades sin ánimo de lucro’’.

El artículo periodístico le dio el rango de ‘‘investigación’’ al documento, pero en realidad solo se trataba de una cartilla en la que apenas se reseñaban unas tipologías de LA/FT muy generales.

Eso causó la indignación de varios gremios, entre ellos la Confederación de Cooperativas de Colombia (Confecoop), la cual señaló en un comunicado que los medios de comunicación debían tener ‘‘mayor rigurosidad’’ en las publicaciones sobre el sector, ya que ‘‘las generalizaciones en temas tan sensibles como el lavado de activos generan situaciones de pánico sobre un grupo de empresas de las cuales hacen parte más de 7 millones de colombianos’’.

Todo el embrollo, finalmente, ocasionó que lo realmente importante del documento pasara a un segundo plano.

Más allá de la discusión y del rigor exigido a la prensa, los oficiales de cumplimiento de las cooperativas de ahorro y crédito y de las organizaciones del sector solidario sin sección de ahorro y crédito (fondos de empleados y mutuales) deberían extraer el material más útil para ajustar sus sistemas de prevención de lavado de activos y financiación del terrorismo.

A criterio de infolaft, lo más relevante del documento en mención son las señales de alerta que suministra, las cuales si bien son genéricas pueden ser ajustadas a la realidad de cada cooperativa y servir para alimentar sus sistemas internos.

A continuación se presenta la selección de las 20 señales de alerta más relevantes, extraídas del documento elaborado por la Uiaf y la Supersolidaria:

 

  1. Datos proporcionados por el asociado que son insuficientes, falsos o sospechosos.
  2. Renuncia del asociado a proporcionar cualquier dato solicitado para la identificación apropiada.
  3. Transferencias y reintegros que no concuerdan con las actividades comerciales del asociado o con su volumen de operaciones.
  4. Cancelación inmediata de pasivos con la entidad sin justificación razonable de fuentes de ingresos.
  5. Movimientos de las cuentas en volúmenes que no concuerdan con la actividad comercial del asociado o con su volumen de operaciones.
  6. Cambios sustanciales y repentinos en los volúmenes de liquidez, particularmente en efectivo, frente al desarrollo normal de negocios del asociado.
  7. Asociados que constantemente depositan fondos en una cuenta y, casi inmediatamente después, transfieren los fondos a otra cuenta, ciudad o país y esta actividad no es consecuente con el negocio declarado por el asociado.
  8. Creación de organizaciones sin fines de lucro por personas que no justifican su actividad económica.
  9. Crecimiento inusitado de las actividades y ventas de una entidad solidaria.
  10. Empresas con un amplio objeto social (de reciente creación o que lo modifican), que compran cartera a entidades sin ánimo de lucro.
  11. Empresas que compran cartera de entidades sin ánimo de lucro por montos altos y que no tienen la capacidad económica para hacerlo.
  12. Entidades sin ánimo de lucro que, a pesar de haber sido creadas recientemente, reciben frecuentemente grandes sumas de dinero desde el exterior, principalmente a través de giros electrónicos.
  13. Entidades sin ánimo de lucro cuya actividad u objeto social no está acorde con las características del lugar donde se encuentran.
  14. Representantes legales de entidades sin ánimo de lucro que reciben dinero de aportes a nombre de la organización o manejan el dinero en sus cuentas personales.
  15. Entidades sin ánimo de lucro que no cuentan con la infraestructura necesaria para desarrollar las actividades que dicen desarrollar.
  16. Entidades sin ánimo de lucro que solamente realizan operaciones en efectivo para financiar las actividades propias de su objeto social.
  17. Creación de forma inesperada de organizaciones sin ánimo de lucro por parte de personas que no son reconocidas en el medio y que no desempeñan actividades en la zona relacionadas con el objeto social de la organización.
  18. Vinculación de los asociados a la organización en un sinnúmero de proyectos que logran ser financiados. La cooperativa no desembolsa equitativamente los recursos y, por el contrario, estos son entregados a individuos que no tienen relación alguna con el proyecto.
  19. Utilización de empleados como asociados para justificar un gran número de aportes o volumen de operaciones que son realizadas por otras personas.
  20. Existencia de cuentas de cobro o por pagar sin soportes reales.

 

Consulte el documento completo en la página web www.uiaf.gov.co