“Uf , ¡esto huele muy mal!” es la columna de opinión más reciente de Juan Ricardo Ortega publicada en la revista Dinero,  en la cual se tocan los temas de las conexiones de Otto Bula y las diferentes tipologías de lavado de activos involucradas en el caso de Odebrecht, que al parecer cada día se enreda más.

Ortega cuestiona quién esta detrás de la monetización del dinero que recibió Otto Bula, quien por la facilidad que tuvo para entregar maletas llenas de dinero en efectivo a cambio de dólares sin pasarlo por un banco, parece ser muy poderoso.

Esta persona, de quien todavía no se sabe nada y parece ser una “sombra”, como lo cataloga Ortega,  utilizó los mismos canales de corrupción que en su tiempo uso el lavado del Cartel de Sinaloa en la contratación municipal española. Un sistema de compensación de pagos en negro.

“La Banca Privada d’Andorra y su Banco de Madrid eran las proveedoras del servicio; su ventaja era el lograr cruzar en el terreno el efectivo depositado por un mafioso (o corrupto) a esconder en Andorra, con la solicitud de un retiro de otro mafioso local.”

Para complementar, está el caso de Cititex, compañía que lavó miles de millones de dólares por medio de importaciones subfacturadas. Joaquín Bruges, quien en su momento era el representante legal de esta empresa que entre 2009 y 2011 importó 4’220.000 de metros cuadrados de textiles sin pagar impuestos, seguramente también tenia una sombra poderosa detrás,  pues según asegura Ortega, “una cosa es ser lavador y otra quien da liquidez a sobornos de gran escala.”

Y como todo gran escandalo, el caso de Odebrecht esta enredado con la misma empresa que Cititex declaro como su proveedora: Tex Fab, la cual entregó el giro de dinero a la empresa brasileña. Ortega afirma en su columna que seguramente la “sombra” de Otto Bula, también esta detrás de Tex Fab.

Para cerrar este circulo de corrupción, el ex director de la Dian menciona que el dinero termina en los lugares donde se realizan las ventas sin factura como San Victorino o Sansur.