En las últimas horas se conocieron cartas firmada por Telma Cuesta, directora de Productos Especializados de Banistmo, y por Juan Carlos Mejía, gerente general de BAC Credomatic, en las que dan por terminados los contratos vigentes con las empresas panameñas sancionadas la semana anterior por el Departamento del Tesoro de EE.UU.

 

Apenas minutos después de que se conociera que la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (Ofac por su sigla en inglés), adscrita al Departamento del Tesoro, reseñó en su lista de presuntos lavadores a La Riviera Panamá, Banistmo envío una carta en la que notifica a dicha empresa que ‘‘damos por terminado el contrato de afiliación Visa/Mastercard suscrito el 13 de mayo de 2010, así como el de afiliación al sistema clave, suscrito(s) entre Banistmo S.A. y su entidad’’.

Vale la pena recordar que Banistmo ofrecía desde hace varios meses una tarjeta de crédito en alianza con La Riviera.

Según el mismo documento, ‘‘la terminación [del contrato] se hace con fundamento en lo establecido en las cláusulas de los referidos contratos (cláusula veinte o cláusula octava respectivamente, según corresponda)’’.

Si bien estos contratos son privados y por ende no pudieron ser revisados por infolaft, es posible inferir que tales cláusulas hacían referencia a que una causal de terminación unilateral del contrato sería la reseña de las empresas en listas de control.

En razón de lo anterior, agrega Banistmo, el servicio de afiliación fue suspendido ‘‘a partir de viernes 6 de mayo del presente año’’.

 

 

Por su parte BAC Credomatic (empresa financiera que suministra tarjetas de crédito y que pertenece al Grupo Aval de Colombia) remitió otra carta al grupo Wisa en la que notifican que ‘‘hemos decidido rescindir el contrato de servicios de afiliación (punto de venta), amparados en cláusula de terminación establecido en dicho contrato’’.

BAC Credomatic agregó que ‘‘al momento de entrega de esta comunicación, nuestro personal de servicio técnico procederá a retirar los equipos’’.

Estas cartas representan apenas dos de las reacciones que se han conocido luego de la reseña de las compañías del grupo Wisa en la lista de lavadores de Ofac, lo cual reitera su amplio poder y la gran capacidad de bloqueo de esta sanción.