Habilidad de oratoria del oficial de cumplimiento.Imagen Freepik
Las conferencias o exposiciones públicas tienen sus orígenes formales en la antigua Grecia, particularmente a partir del siglo V a. C., cuando el uso de la palabra en espacios abiertos se convirtió en una herramienta central de la vida política, educativa y filosófica.
Por: Dr. Víctor Hugo Guerra H.*
De la antigua Grecia a la postmodernidad
En ciudades como Atenas, el ágora funcionaba como el principal escenario de comunicación pública, donde ciudadanos, políticos y filósofos exponían ideas, debatían asuntos comunes y persuadían a la audiencia.
Este contexto dio lugar al desarrollo sistemático de la retórica, entendida como el arte de hablar en público de manera persuasiva. Los sofistas fueron pioneros en enseñar técnicas de discurso, estructuración de argumentos y uso del lenguaje para convencer, preparando a los ciudadanos para intervenir eficazmente en la asamblea (ekklesía) y en los tribunales.
Posteriormente, filósofos como Platón y Aristóteles refinaron el método de exposición pública, dándole una dimensión más pedagógica y racional.
En la Academia de Platón y el Liceo de Aristóteles, las “conferencias” adoptaban la forma de lecciones dialogadas, en las que el maestro exponía ideas y estimulaba la reflexión crítica mediante preguntas y debate.
Aristóteles sistematizó este enfoque en su obra Retórica, donde definió los pilares del discurso público, ethos (credibilidad del orador), pathos (apelación a las emociones) y logos (argumentación racional), principios que siguen siendo la base de las conferencias modernas.
Los principios de la retórica de la Antigua Grecia mantienen una continuidad clara con la postmodernidad, aunque adaptados a un contexto marcado por la pluralidad de narrativas, la fragmentación del conocimiento y el escepticismo frente a los grandes discursos únicos.
El ethos aristotélico se traduce hoy en la credibilidad y legitimidad del emisor, construida no solo por su autoridad académica o institucional, sino también por su trayectoria, transparencia y coherencia pública.
El logos persiste en la exigencia de argumentación racional y evidencia verificable, aunque ahora compite con múltiples interpretaciones y marcos culturales; mientras que el pathos cobra renovada relevancia en sociedades postmodernas donde la persuasión se apoya fuertemente en la empatía, la narrativa y la conexión emocional con audiencias diversas y críticas.
En la era digital, estos mismos principios se proyectan a nuevos formatos y plataformas. Las conferencias ya no se limitan al espacio físico del ágora, sino que se despliegan en webinars, redes sociales, podcasts y entornos virtuales, donde la interacción es inmediata y global.
El método dialógico griego reaparece en la lógica participativa de los comentarios, foros y transmisiones en vivo, mientras que la brevedad y la hiperconectividad obligan a condensar el logos en mensajes claros y visuales, reforzar el ethos mediante reputación digital y presencia constante, y potenciar el pathos a través de historias, imágenes y experiencias compartidas.
Así, en mi opinión, la postmodernidad y la digitalización no sustituyen la retórica clásica, sino que la reconfiguran, confirmando la vigencia de los principios griegos como base estructural de la comunicación pública contemporánea.
¿Por qué estos principios son importantes para los oficiales de cumplimiento o compliance officers?
Estos principios son especialmente importantes para las conferencias impartidas por oficiales de cumplimiento (compliance officers) porque su labor comunicativa no se limita a informar normas, sino a influir en conductas, generar confianza y consolidar una cultura de integridad dentro y fuera de las organizaciones.
El ethos resulta central: la efectividad del mensaje depende de que el oficial de cumplimiento sea percibido como creíble, independiente y técnicamente competente, con autoridad moral además de conocimiento normativo. Sin un ethos sólido, los mensajes de cumplimiento se perciben como meras imposiciones formales.
El logos, por su parte, permite explicar de manera clara y estructurada regulaciones complejas (AML, ABAC, sanciones, ESG), conectándolas con riesgos reales, consecuencias jurídicas y casos prácticos que faciliten la comprensión y la toma de decisiones informadas.
Al mismo tiempo, el pathos es clave para superar una de las mayores barreras del compliance: la resistencia cultural y la apatía organizacional.
Las conferencias de cumplimiento que integran narrativas, dilemas éticos reales y ejemplos cercanos logran involucrar emocionalmente a la audiencia, transformando reglas abstractas en responsabilidades personales y colectivas.
En entornos digitales e híbridos, donde la atención es limitada, estos principios permiten al oficial de cumplimiento comunicar con impacto, fomentar la participación y promover el diálogo, retomando el método griego de interacción con la audiencia.
Así, la retórica clásica se convierte en una herramienta moderna de prevención, liderazgo ético y gestión del riesgo, esencial para que el compliance sea entendido no solo como obligación legal, sino como un valor estratégico de la organización.
Cinco recomendaciones clave para una conferencia exitosa
Acá les comparto cinco recomendaciones claves para que sus conferencias procuren el éxito:
Construir y proyectar credibilidad (ethos) desde el inicio
El oficial de cumplimiento debe presentarse como un aliado estratégico del negocio, no solo como un “controlador”. Explicar brevemente su rol, experiencia y propósito refuerza la confianza de la audiencia.
La coherencia entre lo que se comunica y lo que se practica, independencia, objetividad y consistencia, es esencial para que el mensaje sea tomado en serio.
Traducir los conceptos técnicos, como las regulaciones de LA/FT, entre otras, en lógica práctica (logos)
Las regulaciones y aspectos técnicos complejos deben explicarse con lenguaje claro, apoyándose en esquemas simples, ejemplos reales y casos prácticos.
Conectar las normas con riesgos concretos, impactos financieros, reputacionales y personales ayuda a que la audiencia comprenda el “por qué” del compliance, no solo el “qué”.
Incorporar narrativas y dilemas éticos (pathos)
El uso de historias reales, dilemas cotidianos y escenarios de toma de decisiones activa el componente emocional del aprendizaje.
En suma, el llamado story telling facilita la identificación del público con los riesgos y consecuencias, y transforma la conferencia en una experiencia significativa, no meramente informativa.
Fomentar la interacción y el diálogo con tu audiencia
Siguiendo el método dialógico de la tradición griega, es clave promover la participación mediante preguntas, encuestas en vivo, debates breves o análisis de casos.
La interacción fortalece la retención del mensaje y permite detectar dudas, resistencias o áreas de riesgo cultural dentro de la organización.
Adaptar el mensaje al contexto y a la audiencia
Una conferencia de compliance no es igual para la alta dirección, equipos comerciales, proveedores o autoridades.
Ajustar el tono, el nivel técnico y los ejemplos al perfil de la audiencia y, al formato presencial o digital, maximiza el impacto y demuestra sensibilidad cultural y organizacional.
En conjunto, estas recomendaciones permiten que las conferencias de cumplimiento pasen de ser un requisito formal para convertirse en una herramienta efectiva de liderazgo ético, prevención de riesgos y cambio cultural.
En Colombia, los profesionales pueden encontrar una diversidad de cursos presenciales e híbridos para construir y mejorar sus habilidades de expresión pública e imagen. Algunos ejemplos, sin pretender recomendar uno en particular, son Educaedu Colombia; la Academia Colombiana de Comunicación e Imagen; y el ISEIE Colombia.
Palabras y sugerencias finales
A lo largo de mi trayectoria profesional he sido afortunado de poder compartir mi experiencia técnica y personal como conferencista internacional en foros especializados de alto nivel como ACAMS, así como en múltiples conferencias, seminarios y paneles organizados por gremios profesionales, asociaciones de cumplimiento y cámaras de comercio en América Latina, el Caribe, Europa y los Estados Unidos.
Estas instancias me han permitido interactuar con audiencias diversas, desde oficiales de cumplimiento y abogados hasta reguladores, ejecutivos y autoridades, abordando temas complejos como ética y compliance, AML, sanciones, ABAC, ilícitos transnacionales y gobernanza criminal, siempre desde una perspectiva práctica y comparada.
¡Asegúrate de controlar al Power Point, y no al contrario
Yo aplicó la teoría de que menos, es más, y que una imagen dice más que mil palabras. Una constante en mi labor como expositor ha sido la preparación rigurosa y estratégica de cada intervención.
Esto implica no solo el dominio técnico del contenido, sino también el análisis previo del perfil de la audiencia, los objetivos del evento y el contexto institucional en el que se desarrolla la conferencia.
Siempre se generoso y humilde con tu audiencia
El aprendizaje circula en dos vías, desde la tarima al foro, y del foro a la tarima. La preparación permite estructurar mensajes claros, seleccionar ejemplos pertinentes y anticipar preguntas clave, asegurando que la exposición aporte valor real y sea coherente con el programa general del evento.
En foros especializados como ACAMS, donde el nivel técnico es elevado y el tiempo es limitado, esta preparación resulta determinante para la calidad y credibilidad del expositor.
Asimismo, he considerado siempre esencial el respeto estricto de los tiempos asignados como parte de la ética profesional del conferencista. Administrar adecuadamente el tiempo no solo refleja disciplina y respeto por la audiencia, sino también por los demás panelistas y por la organización del evento en su conjunto.
Mantenerse dentro del tiempo previsto permite un desarrollo equilibrado del programa, facilita el intercambio posterior y contribuye al éxito global del evento.
No abuses del tiempo de los demás
Un contenido claro y excelente debe poder transmitirse en el tiempo asignado por los organizadores del evento o conferencia.
En suma, la combinación de preparación previa y gestión responsable del tiempo es clave para que una conferencia sea efectiva, fluida y profesional, fortaleciendo la confianza del público y de las instituciones organizadoras.
Ello aunado a los comentados ethos (credibilidad del orador), pathos (apelación a las emociones) y logos (argumentación racional) que nos vienen desde la antigua Grecia, pero que continúan aún vigentes en pleno siglo XXI.
*Head Global de la Fuerza de Trabajo de Compliance de la ICC Institute of World Business Law. Profesor de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y de la Universidad de las Naciones Unidas para la Paz. https://www.linkedin.com/in/victorhguerrah/