Infolaft entrevistó en exclusiva a Juan Carlos Medina, oficial de cumplimiento del Banco Financiero del Perú y presidente del Comité de Prevención de lavado de activos de Felaban. La conversación giró en torno a la norma peruana que exige implementar un enfoque basado en riesgo.

 

Infolaft:

¿Cómo les ha ido en Perú con la adopción del nuevo enfoque basado en riesgo?

Juan Carlos Medina:

Para todo el sistema bancario peruano este es un reto importante porque la nueva regulación, que se emitió el año pasado y que el primero de julio de este año debe estar implementada al 100%, representa un cambio completo en la percepción, en la gestión y en el enfoque que se le daba a la prevención del lavado de activos.

Esto evidentemente ha conllevado a una serie de ajustes a nivel tecnológico, a nivel procedimental y a nivel de capacitación de nuestros equipos, y en realidad de toda la sociedad porque la banca –como en todos los países- es la que marca la pauta y el ritmo en materia de prevención del lavado de activos.

Uno de los principales retos que percibimos a nivel de bancos es la satisfacción que pueda sentir nuestro regulador al momento de determinar la implementación de la norma, porque estos cambios no se pueden conseguir de un día para otro. Realmente los bancos estamos muy comprometidos en poder llegar a cumplir en esa fecha (1 de julio), pero pudiera haber algunos aspectos de la norma que tal vez sí requieran un análisis adicional o un apoyo y asesoramiento de nuestros reguladores.

 

Infolaft:

¿A ustedes en el Banco Financiero del Perú como les ha ido?, ¿qué dificultades particulares han encontrado?

JCM:

Nosotros ya teníamos una propuesta de gestión de riesgos y felizmente esto no ha sido algo muy nuevo. Como parte de un grupo económico estamos en varios países, incluso tenemos presencia aquí en Colombia y ya teníamos algún avance en el tema..

En realidad muchos bancos peruanos ya tenían cierto manejo enfocado en riesgo por un tema de eficiencia, es decir, mas allá de que exista o no una exigencia regulatoria el tema de riesgos es una corriente regional que todos los bancos estamos implementando.

Dicho esto veo que los principales retos están en materia de reportería [entrega de reportes] y en la información que se solicita. Por ejemplo, se exige que todos los clientes suministren un correo electrónico o un teléfono al hacer operaciones, pero ellos podrían no tenerlos y entonces allí no habría incumplimiento. Evidentemente hoy es poco probable que la gente no tenga teléfono, pero si quisiéramos irnos al extremo no hay ninguna ley que obligue a todos los clientes a tener teléfono o correo electrónico.

El regulador nos ha entendido en ese aspecto y ha sido tolerante, aunque también hay que decir que no pueden ser muchos los clientes en esta situación, por lo que se establecieron tolerancias en una serie de campos.

 

Infolaft:

¿Qué otros problemas han tenido los demás oficiales de cumplimiento de los bancos?

JCM:

Principalmente hay dudas sobre el enfoque metodológico de riesgos. Un problema muy frecuente que se percibe –y que también he visto en otros países- es que cuando se habla de riesgo de lavado de activos muchas personas piensan en matrices de riesgo, y una matriz de riesgo no es una metodología, es una herramienta.

Si usted se compra una herramienta pero no sabe qué está buscando, la herramienta no va a ser eficiente. Entonces el error mas frecuente es que al momento de indagar sobre una metodología de riesgo, la respuesta es: ‘aquí tengo mi matriz’ y esa no es la solución. Es más, sin metodología una matriz no sirve.

La metodología es la forma de medir el riesgo. Lo que pasa, al menos en Perú, es que los bancos están muy segmentados por nicho. Algunos están enfocados en banca corporativa, otros en negocios de micro finanzas, otros en negocios retail y por ello no podríamos esperar que las ponderaciones de riesgo de un banco retail sea igual a la de un banco corporativo, por ejemplo. Sin embargo, como la regulación es común la metodología debería ser más o menos similar.

Otro error grande que se presenta es que cuando les preguntan a las áreas de cumplimiento de los bancos sobre su sistema de prevención ellos dicen: ‘tengo un software que genera alertas’. Eso está mal. El software genera alertas, pero la prevención del lavado es más que una alerta: es un procedimiento de revisión de productos, de clientes y de procesos, y eso no lo capta un software.

Yo creo que a veces nos perdemos un poco o nos quedamos en la forma y perdemos de vista el fondo, que es lo importante.

 

Infolaft:

¿Ustedes en el comité de oficiales de cumplimiento de Perú han evaluado la posibilidad de pedirle al supervisor algún tipo de prorroga o de ayuda?

JCM:

Lo hemos hecho. Este plazo del primero de julio es producto de muchas negociaciones ya que en principio iban a ser plazos más reducidos. Ahora bien, si vemos que de nuevo nos quedamos cortos habrá que tocar la puerta y conversar con ellos para mostrarles lo que hemos avanzado y decirles dónde están las principales complicaciones.

 

Infolaft:

¿Hay alguna etapa o elemento del sistema sobre el que tengan dudas?

JCM:

Hay muchas dudas en los bancos sobre la segmentación de mercado. Ese es un tema que estamos debatiendo internamente porque tenemos varios puntos de vista, algunos muy diferentes, y no sabemos cual podría ser el correcto. En ese aspecto estamos buscando un mayor acercamiento con el regulador para que escuche lo que estamos pensando y nos diga si estamos equivocados o qué es lo que ellos esperan.

Aunque aquí hay que decir que en el sector privado tampoco podemos pensar que la respuesta a todo la tiene el regulador porque ellos tienen otro enfoque. Yo reconozco que ese es un error que a veces tienen mis colegas del sector privado: pensar que el regulador tiene que darnos la receta secreta para resolver todo, cuando a veces uno mismo la tiene que ir encontrando.

La norma pide segmentar a los clientes en función a los factores de riesgo y por eso cada entidad puede segmentar según su criterio. Es allí donde estamos encontrando varias diferencias marcadas y entonces la finalidad es ver de qué manera podemos uniformizar esos criterios, por lo menos en líneas generales ya que cada banco tiene una realidad distinta.

A nivel de gremio nos preocupamos mucho por trabajar de manera conjunta para que las entidades que puedan tener mas experiencia o recursos puedan ayudar a las más pequeñas que no tienen esa misma realidad.

 

Infolaft:

¿Hay algún tipo de iniciativa para formar a los oficiales de cumplimiento en gestión de riesgo?

JCM:

No, de manera colegiada en Perú no tenemos una iniciativa de ese tipo. Por iniciativa propia los oficiales de cumplimiento siempre buscamos eventos de capacitación generalmente en el exterior, pero yo sí creo que sería bueno establecer una forma de capacitación mucho más local que nos permita ayudar a los oficiales de cumplimiento nuevos que muchas veces llegan sin tener mucha experiencia.

 

Infolaft:

Sabemos que el supervisor peruano lee este revista. ¿Hay algún mensaje que usted quiera enviarle?

JCM:

A todos los supervisores les pedimos paciencia. Nosotros estamos muy comprometidos con la labor que estamos realizando, sabemos que no estamos en el mundo ideal y no todos tenemos los recursos que quisiéramos, tampoco los tiene el regulador, pero mientras trabajemos de manera conjunta y podamos darnos la mano para poder avanzar –aunque sea poco a poco- vamos a derrotar a todos estos agentes que se encargan de hacer lavado de activos y dañar las economías.