Según el diario británico The Guardian, varios bancos británicos aceptaron unos 740 millones de dólares de dinero lavado procedente de Rusia, en el marco de una operación mundial.

Según documentos obtenidos por la organización periodística Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP), al menos 20,000 millones de dólares salieron de Rusia entre 2010 y 2014 en una gran operación delictiva bautizada como «la lavadora rusa».

Según la OCCRP, unas 500 personas están relacionadas con el lavado, como oligarcas, criminales rusos con vínculos con el gobierno y la agencia de espionaje KGB.

En el periodo mencionado, los bancos británicos HSBC, Royal Bank of Scotland (RBS), Barclays y Coutts, procesaron 1,900 transacciones —de un total de 70,000— por un valor de 740 millones de dólares.

Se estima que los bancos estadounidenses procesaron 373 operaciones, por un valor total de 63 millones de dólares.

Según The Guardian, los bancos británicos citados aceptaron dinero que ya estaba lavado, pero tendrán que dar explicaciones por no haber alertado a las autoridades de los movimientos sospechosos de grandes cantidades de dinero de origen opaco.

Los bancos defendieron su actuación. «Barclays cumple con todas las leyes y regulaciones en todas las jurisdicciones en las que opera», aseguró esta institución. Para HSBC, «este caso pone de relieve la necesidad de que los sectores privado y público compartan más información, porque cada uno dispone de información importante que el otro no poseé». RBS por su parte reiteró su compromiso en el «combate a la delincuencia financiera y el lavado de dinero».

(Nota agregada de El Economista)