La labor de prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo en una entidad ha estado, históricamente, en cabeza de un oficial de cumplimiento o compliance officer, pero tal parece que las nuevas entidades obligadas prefieren otras denominaciones para el cargo.

 

Las cifras que se detallan en este artículo se basan en una encuesta aplicada por infolaft a 100 profesionales encargados de prevenir el lavado de activos y la financiación del terrorismo en entidades financieras, empresas del sector real y cooperativas.

Los resultados indican que el término ‘oficial de cumplimiento’ está muy arraigado en entidades financieras, pero no tanto en las empresas del sector real.

Además, en muchas empresas la tarea de coordinar la prevención del LA/FT está repartida entre las áreas financiera, de riesgos, administrativa o de auditoría.

A continuación las cifras: