El América de Cali fue retirado de la ‘lista Clinton’ el 3 de abril de 2013, luego de pasar más de 13 años reseñado. Infolaft contactó a Jairo Rodríguez Becerra, su oficial de cumplimiento, quien contó cuáles son las áreas de riesgo de lavado de activos en un equipo de fútbol y qué controles ha implementado para evitar que dineros ilegales vuelvan a ingresar al club.

 

Infolaft:

¿Es verdad que usted ya había sido oficial de cumplimiento?

Jairo Rodríguez Becerra:

Yo soy el oficial de cumplimiento de Acción Fiduciaria y he trabajado varios años en el tema. Trabajé mucho tiempo en el Banco Santander en auditoría, después pasé a la Fiscalía y me desempeñé allí mucho tiempo en la variable de lavado de activos con la Embajada Americana.

Luego trabajé en Deceval, en el área de riesgos de lavado de activos y desde hace unos ocho años estoy en la fiduciaria como oficial de cumplimiento. Particularmente, como la fiduciaria maneja el patrimonio autónomo [del América], porque esa fue una de las condiciones [para salir de la lista Clinton], entonces me nombraron oficial de cumplimiento del América de Cali, un tema muy diferente al financiero, pero que venimos haciendo.

 

Infolaft:

¿Cómo ha sido la experiencia?, ¿cómo le ha ido con eso?

JRB:

 

Básicamente la experiencia ha sido muy buena en el sentido de que después del problema que ellos tuvieron años atrás, el compromiso de la administración ha sido vital. Sin ese compromiso de la junta directiva, de los mismos empleados y hasta de los mismos jugadores hubiese sido imposible hacer este trabajo.

A las personas del equipo les tocó sensibilizarse mucho en ese tema y es un trabajo que venimos haciendo día a día, sensibilizándolos en el tema de prevención y control, y pues bueno, ha sido grato conocer cosas del fútbol y cómo se maneja la operatividad de una institución de estas para saber por dónde hacer control y prevención.

 

Infolaft:

¿Y qué riesgos ha identificado particularmente en este ramo de los clubes deportivos?, ¿cuáles son esas áreas de riesgos?

JRB:

Hay varios riesgos identificados, pero a la fecha ninguno materializado. Como oficial de cumplimiento he evidenciado riesgos, por ejemplo, en los dineros que reciben los equipos cuando no los bancarizan; ese es un riesgo bastante alto porque usted a través de la bancarización del recurso puede seguirle la trazabilidad a las operaciones; sin embargo, cuando ingresan recursos no bancarizados es muy difícil. En el caso del América y después de lo que sucedió con la salida de la lista Ofac, es política absoluta del club que todo tiene que entrar bancarizado, así sea un aporte de un socio o la transacción que sea.

El otro riesgo fundamental en el equipo es el acompañamiento de los jugadores, es decir, quiénes se acercan a los jugadores, quiénes se acercan al equipo a traer jugadores, a ofrecer o vender derechos deportivos. Todo lo que tiene que ver con la negociación de los jugadores es un riesgo latente porque muchas veces dichas negociaciones se hacen con unas personas que si bien obviamente están facultadas, autorizadas e inscritas ante Dimayor, son personas que cuando se hacen las experticias y los conocimientos uno se pregunta: ¿cómo van a poder pagar? o existe la posibilidad de que las operaciones se las esté fondeando alguien detrás.

Esos dos son los principales riesgos que se ven en cualquier equipo de fútbol. En el caso del América los tenemos controlados, pero esos son los dos riesgos más críticos que tenemos identificados en nuestra matriz.

 

Infolaft:

¿Qué procedimientos utiliza usted para conocer a esas contrapartes?

JRB:

Primero que todo el América de Cali, como club deportivo, no hace ninguna operación de acercamiento con ningún tercero que tenga que ver con jugadores que no esté inscrito ante la Dimayor o ante los entes reguladores del deporte.

En segundo lugar, todas las operaciones de ingresos y pagos son revisadas y tienen que ir con el visto bueno del oficial de cumplimiento. Es un poco de carga operativa, pero es una carga operativa que ha dado buenos resultados.

En tercer lugar, cualquier acercamiento de una persona, empleados, asesores, accionistas, jugadores o proveedores, tiene que venir con el visto bueno del oficial de cumplimiento. Hacemos una verificación exhaustiva de que la persona no ha estado en listas, que no tiene antecedentes, cuáles son sus relaciones públicamente, sus comportamientos financieros y referencias: absolutamente todo. A cada persona, cada patrocinador o cada anunciante que se acerca al equipo se le hace una ficha de conocimiento.

 

Foto archivo particular

 

Así mismo, es importante recordar que cada uno de los accionistas que tiene el América de Cali ha pasado por un filtro especial en la Embajada Americana o en la Ofac como tal para su recepción como accionista, porque en su momento esa fue una de las condiciones de la Ofac.

América de Cali ha venido cumpliendo cabal y juiciosamente la misma política impuesta de control y de adecuado conocimiento.

 

Infolaft:

Para el caso específico de los accionistas, si uno de ellos quiere vender su participación en el club, ¿ustedes aplican algún tipo de procedimiento para conocer a ese potencial cliente?

JRB:

Sí, porque básicamente de la X cantidad de accionistas que el América tiene –que son muy pocos y que actualmente están trabajando en una democratización del equipo-, si alguno de ellos quisiera vender su participación porcentual, primero que todo el tema se tendría que llevar a la junta directiva para su aprobación y conocimiento.

En segundo término, la persona que vaya a entrar o que quiera comprar esa participación tiene que presentarse ante el equipo, tiene que presentar su documentación, su idoneidad, sus referencias. Antes de que esa persona haya sido aceptada en el equipo tiene que haber sido enviada a la Ofac, nosotros hacemos verificaciones en la Fiscalía, antecedentes, absolutamente todo.

Hasta que tenemos los vistos buenos de varias ‘ías’ procedemos a hacer la recepción o la negociación como tal.

 

Infolaft:

Una vez el club salió de la lista, ¿cuál ha sido la relación con la Embajada Americana con la representación de Ofac en Bogotá?, ¿ellos les aprueban las operaciones?, ¿ellos siguen atentos?

JRB:

Asumo que la Ofac continúa monitoreando a su manera al América de Cali, pero nosotros nos hemos mantenido en contacto total en el sentido de que como oficial de cumplimiento, de acuerdo a la política o directriz de la junta directiva, se mantiene la metodología del oficial de cumplimiento del sector financiero y trimestralmente hago un informe. De esos informes hacemos una copia semestral al director de la Ofac, en su momento al doctor Mark Samara y actualmente al nuevo director de la Ofac que tenemos acá en Colombia. Se le envía una copia del informe con observaciones y para comentarios de ellos en caso dado.

Así mismo, cuando nosotros vamos a hacer una observancia de alguna persona –por ejemplo, de alguien que se va a vincular como accionista, anunciante o patrocinador- nosotros armamos las fichas de conocimiento y las mandamos a la Ofac cuando se evidencia alguna inusualidad para que por favor nos ayuden a hacer una experticia de ellos.

Afortunadamente, hasta ahora hemos tenido buena respuesta de ellos en el sentido de que nos contestan muchas veces, a la manera de ellos porque ellos contestan de cierta manera por cuestiones legales. Incluso nos ayudan, a veces nos prenden señales de alerta, nos dicen: “mire, de esta persona puede tener absoluta certeza de que no tiene problema” o nos pueden decir: “por favor, con esta persona no procedan”. Ellos se abstienen muchas veces de decirnos por qué, pero eso nos prende una señal de alerta y comenzamos a mirar con los abogados, absolutamente con todo lo que tenemos a nuestro alcance en el medio hasta que determinamos el por qué de una señal de alerta que ellos nos quieran dar en un momento.

Pero la Ofac, como tal, en el primer año, estuvo trimestralmente al día. Es decir, metida con el equipo, haciendo seguimiento, mirando a quién se recibe, sus operaciones, absolutamente todo lo pedía. Ya después soltaron un poco, pero nosotros siempre los incluimos en los informes, en el monitoreo, en todo lo que hacemos.

No se olvide una cosa: en estos momentos los equipos de fútbol también tenemos control de supervisión de la Dimayor y de Coldeportes. Son los que han sacado las circulares normativas [en prevención de lavado] para el medio.

 

Infolaft:

¿Qué circulares son esas?

JRB:

La Circular 002 y la 003 de 2013. Particularmente, esas circulares tienen que ver con el establecimiento de un Siplaft. Ellos nos hacen monitoreo y periódicamente van a la institución a hacernos evaluaciones.

La Dimayor contactó una firma de auditoría que hizo un barrido por todos los equipos haciendo unas capacitaciones absolutamente de todo y ellos dieron unos lineamientos de acuerdo a la política que tienen la Dimayor y Coldeportes para que los equipos la adoptaran.

La sorpresa en el medio es que el América implementó un sistema un poco más robusto que el Siplaft normal: el Sarlaft, que es el del sector financiero como tal. Implementamos matrices, riesgos, monitoreo, capacitaciones, manual y política aprobada por la junta directiva, junto con el diseño de formatos de conocimiento de empleados y patrocinadores, y tenemos nuestra propia lista de control montada en los aplicativos de contabilidad, de recursos humanos: lo volvimos muy robusto.

 

Infolaft:

¿Esas circulares son de Coldeportes?

JRB:

Sí señor.

 

Infolaft:

¿Para una institución tan grande fue difícil volver a conseguir clientes, a conseguir patrocinadores después de haber pasado tanto tiempo en la lista? o ¿la reputación seguía intacta y el club pudo solventar eso fácilmente?

JRB:

Como oficial de cumplimiento yo no soy del medio del fútbol como tal, pero uno evidencia que hay cierto temor aún, al principio hubo cierto temor de ciertas instituciones de acercarse al América, a prestar sus servicios como tal, de patrocinador, de anunciante, entre otros.

Cuando se salió de la lista Ofac, el poder conseguir una cuenta bancaria fue un poco difícil y los bancos fueron un poco reacios. Acción Sociedad Fiduciaria le tendió la mano al equipo y le permitió abrir un patrimonio autónomo en un principio y recibir recursos de unos nuevos accionistas, hubo una reorganización pequeña, una oxigenación de recursos que entraron.

 

Sede deportiva América. Foto infolaft

 

Después, porque [en el América] estaban supremamente ahogados y no podían recibir nada, el Banco de Bogotá le dio la mano al equipo: le abrió una cuenta corriente, una cuenta de ahorros y ya es mas fácil hacer la trazabilidad de las operaciones porque cuando usted está bancarizado las operaciones no solamente pasan por el oficial de cumplimiento del América, sino también por el mismo monitoreo de las instituciones financieras: ese es un segundo control que se tiene.

Claro, hubo un poquito de temor, pero actualmente, como le digo, de los dos años largos que llevamos [fuera de la lista], ya al año ciertas entidades comenzaron a soltar y ya vieron cómo estaba en control el equipo y pues obviamente [se evidenció] el compromiso absoluto de la junta directiva en este tema, tanto de la anterior como de la actual, y ya se comenzaron a acercar. Se acercó Adidas, se acercaron compañías del Valle, se han acercado varias empresas. Cine Colombia, ¡qué más espaldarazo que ese!

 

Infolaft:

Pero entonces, ¿al cuánto tiempo ustedes pudieron volver a tener cuentas después de salir de la lista?

JRB:

Meses más, meses menos, a los cuatro meses ya estaba consolidada la cuenta, el producto financiero. Y, a través de la fiduciaria, al mes ya teníamos un patrimonio autónomo donde se podían manejar algunos recursos para poder oxigenar al equipo en su momento.

Hay bancos a los que en su momento nos acercamos, se acercó la junta directiva, la administración del equipo, unos sí y otros no [aceptaron]. El Banco de Bogotá, valga la cuña para ellos, le dio la mano al América en la ciudad de Cali y nos han ayudado bastante a manejar recursos, se manejan recursos de bastante cuantía, absolutamente monitoreados y justificados. Todos los recursos tienen una justificación tanto de origen como de destino y, bueno, estamos trabajando con ellos en estos momentos.

 

Infolaft:

¿Al interior del club hay como tal una unidad de cumplimiento que esté compuesta por analistas y por personal antilavado?

JRB:

Básicamente al interior del club estoy a la cabeza como oficial de cumplimiento y hay dos personas que hacen otras actividades adicionales. Tenemos dos personas que son la directora jurídica y una administradora que presta servicios a la parte administrativa, que son las encargadas de canalizarme toda la información.

Es que el equipo en su parte administrativa es pequeño, estas no son instituciones tan grandes, tenemos aproximadamente 13 personas. Luego ya viene esa parte deportiva que son jugadores, divisiones, entrenadores y eso no se cuenta como tal porque ellos son totalmente ajenos al equipo en el sentido de la parte administrativa.

 

Infolaft:

¿Usted es seguidor del equipo?

JRB:

(Risas). Le tengo mucho amor al América, bastante amor, sufro con ellos y estoy haciendo fuerza para subir a primera división.

 

Infolaft:

Para el caso del Envigado, equipo que ingresó hace varios meses a la ‘lista Clinton’, ¿cuáles son los controles que ustedes tienen?, ¿no pueden tener ningún tipo de vínculo con ese equipo?

JRB:

Hasta donde yo tengo entendido, cuando estos equipos entran a la Ofac siguen teniendo un apoyo en el sentido de que la Dimayor les gira los recursos que vienen de la televisión y etcétera. Transaccionalmente, en este caso del Envigado, no sé cómo estarán haciendo ellos porque tienen todas sus cuentas cerradas. El América particularmente no tiene ningún vínculo comercial con el Envigado.

Pero es muy difícil, es supremamente difícil. Un equipo se ahoga financieramente estando incluido en esa lista. Es absurdo, antes sobreviven, antes.