Luego de que Shell negociara un yacimiento de petróleo con el ex convicto y lavador de dinero Dan Etete, varias investigaciones apuntan a que los altos directivos de esta compañía sabían que el dinero negociado terminaría en  sobornos al gobierno nigeriano.

Dan Etete, declarado culpable de lavado de dinero por un caso separado y ex ministro de petróleo en Nigeria, adquirió los derechos a OPL 245, un campo petrolífero de la costa de Nigeria cuyo estimado de nueve mil millones de barriles de petróleo valen casi medio billón de dólares a los precios de hoy, luego de negociarlo con Shell, por una pequeña suma de dinero.

Correos electrónicos obtenidos por las organizaciones no gubernamentales de anticorrupción Global Witness y Finance Uncovered, muestran que los representantes de Shell estaban negociando el campo con Etete, durante un año, antes de que el acuerdo fuera finalizado, y según información de la BBC, los altos ejecutivos de Shell sabían que el dinero pagado al ex convicto se usaría para pagar sobornos políticos.

Fiscales italianos alegan que 466 millones de dólares fueron lavados a través de una red de oficinas nigerianas de cambio para facilitar los pagos al ex  presidente Goodluck Jonathan y a otros políticos.

En marzo de 2010, un correo electrónico de un ex oficial del MI6 empleado por Shell muestra que la compañía creía que Etete se beneficiaría del acuerdo. 

Ese correo electrónico fue remitido al entonces jefe ejecutivo de Shell, Peter Voser, uno de los hombres más poderosos en el negocio petrolero, mostrando que los altos directivos conocían de la participación de Etete en el negocio.

Shell también tenía buenas razones para sospechar que cientos de millones acabarían en los bolsillos de políticos nigerianos, incluyendo los de el ex presidente Goodluck Jonathan.

En un correo electrónico de julio, se dice que la estrategia de negociación de Etete era «claramente un intento de entregar ingresos significativos a GLJ [ Goodluck Jonathan] como parte de cualquier transacción».

En febrero de 2016 las oficinas de Shell en La Haya fueron allanadas y los documentos fueron retirados. El día de la incursión, el actual presidente ejecutivo, Ben van Beurden, llamó al ahora ex jefe de finanzas Simon Henry para que discutiera el allanamiento.

La llamada fue registrada por funcionarios holandeses y fue oída por la BBC. En esa llamada, el Sr. van Beurden dijo que la investigación de Shell había presentado información de los ex oficiales del MI6, que él describió como «una simple charla en un pub escrita en mensajes de correo electrónico” y reconoció que era información «realmente inútil».

Los correos electrónicos que la BBC ha visto parecen ser más que “una simple charla de pub”. Parecen demostrar que una serie de ejecutivos de Shell eran conscientes de que una empresa controlada por Etete en última instancia, recibiría más de $ 1 mil millones de dólares que terminarían siendo pagados en sobornos políticos.

En un comunicado, Shell dijo que no creía que ningún empleado actual o anterior hubiera actuado ilegalmente. También dijo que si cualquier pago fue hecho a funcionarios del gobierno, entonces se hizo sin su conocimiento, autorización o en su nombre.

La pregunta para Shell es, qué estaban haciendo negociando con un lavador de dinero convicto, quien sospechaba que podría pasar el dinero al presidente, meses después de llegar a un acuerdo anterior de soborno en el mismo país.

(Nota agregada de BBC)