Según investigaciones de la Policía y la Fiscalía, Jaime Álvaro Tello Rondón, integrante de la junta directiva del Club Independiente Santa Fe, es uno de los cerebros de una gigantesca operación de lavado de activos y contrabando que realizó operaciones ilegales entre 2012 y 2016.
 

Tello, elegido en octubre de 2013 como integrante de la junta directiva del equipo cardenal, aparece en el expediente de las autoridades contra una supuesta red delincuencial. El directivo no alcanzó a ser capturado y hoy es prófugo de la justicia.

Para las autoridades, las empresas de Tello Rondón y de Luis Javier Puentes Méndez eran usadas para ingresar mercancías de contrabando al país. Se habrían logrado movimientos por cerca de 130.000 millones de pesos con operaciones ilegales.

“Se realizaron maniobras para blanquear esas grandes cantidades de dinero obtenidas de la actividad de contrabando que se constituye en un incremento patrimonial injustificado, delito subyacente de lavado de activos”, se lee en la investigación.

El proceso en el que hubo colaboración de la Agencia de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE) y de la DIAN llevó a la captura de 19 personas, entre ellas cinco funcionarios de la DIAN y un policía.

La Fiscalía señala que la organización usó varias modalidades para dar apariencia de legalidad a sus operaciones, entre ellas compra de mercancía en el exterior por personas en Colombia que no realizan directamente el proceso de importación, sino a través de empresas fachadas, presentación de documentos falsos ante la Dian, subfacturación, alteración del peso registrado en las declaraciones de importación y múltiples declaraciones de importación para un documento de transporte.

En el expediente está documentada una importación de 2014 hecha por la empresa Nova Distribuciones Nacionales S.A.S, sin embargo, se documentó que las mercancías compradas no eran propiedad de esa firma, sino de siete particulares y que la compra no se hizo a la empresa Asia Pacific Changi co Ltda ubicada en China, sino a varias tiendas ubicadas en Los Ángeles.

En una empresa de Tello Rendón se encontraron sellos de Asia Pacific Chengi y esta firma resultó ser “uno de sus principales proveedores; así mismo, recibió depósitos por personas naturales que también le consignaron a la empresa Comerli Onutes, vinculada también a la estructura del señor Jaime Tello”.

La Fiscalía señaló que la organización “a través de operaciones de comercio exterior, procesos de importación ilegítimos con proveedores de Estados Unidos y de China ficticios, con la debida canalización de divisas, se pudo establecer que compraban la mercancía y sin realizar los trámites de importación a Colombia, acuden a empresas de fachada para obviar los requerimientos técnicos y burlan las normas tributarias, de paso, generan el lavado de activos».

(Nota agregada del El Tiempo)