Compartimos con nuestros lectores una selección de frases pronunciadas en nuestro reciente foro ‘Tecnología: aliada contra el lavado de activos’. Algunas encierran conceptos técnicos relevantes de prevención del LA/FT, mientras que otras se pueden leer como recomendaciones para los oficiales de cumplimiento.

 

‘‘La tecnología sirve para determinar fácilmente si varias contrapartes tienen la misma dirección, el mismo teléfono o la misma cuenta. En ese caso la tecnología es más precisa que un analista’’.

 

‘‘Todos los funcionarios saben que deben mirar las listas antes de vincular a un cliente, pero si un día se les olvida o no lo cumplen, debe existir una tecnología que lo advierta’’.

 

‘‘La tecnología ayuda a evitar los errores humanos’’.

 

‘‘La tecnología, ante todo, es una obligación legal’’

 

‘‘La tecnología sirve para tres cosas: hacer más con menos, ver lo que no es evidente y evitar que la persona falle’’.

 

‘‘Un oficial de cumplimiento necesita un sistema de generación de conocimiento para cumplir con su trabajo. Por ejemplo, paquetes estadísticos de minería de datos que les permitan entender las transacciones’’.

 

‘‘Los sistemas de gestión de riesgo son aquellos que permiten aplicar la metodología. Es decir, ese es el software que permite hacer identificación, medición, control y monitoreo’’.

 

‘‘Los sistemas de consolidación y reporte son aquellos que permiten extraer información de las bases. Son muy útiles cuando una autoridad llega a solicitar esos datos’’.

 

‘‘Los sistemas de seguimiento transaccional pueden servir para generar alertas. Es posible que las entidades puedan tener varios’’.

 

‘‘Un oficial de cumplimiento del sector real no debe tener las transacciones en un sistema y las relaciones [con las contrapartes] en otro. Esa información debe estar integrada’’.

 

‘‘Si un oficial de cumplimiento dice que tiene todo su sistema antilavado en un software, debe saber cómo funciona y cómo hace la tarea’’.

 

‘‘La debida diligencia siempre debe estar vinculada a un scoring’’.

 

‘‘En el sector real hay que analizar más las relaciones y no tanto las transacciones. Por ejemplo, si se pagan 50 millones de pesos a un proveedor no hay que quedarse en la cifra, sino establecer por qué se contrato a ese proveedor y qué servicios presta’’.

 

‘‘Hay que tener una política de análisis de casos. Nada más peligroso que la discrecionalidad: reportar a un cliente por hacer una operación y no reportar a otro que haga lo mismo’’.